5 de noviembre de 2009


entremos a

rayosbatman.blogspot.com

eh

vamos!

2 de noviembre de 2009



*

31 de octubre de 2009





Yoko Ono - Goodbye Sadness

25 de octubre de 2009

22 de octubre de 2009

21 de octubre de 2009

in southern argentina, women discovered a new technique of washing gold out of their rivers*



una maceta se hunde en el barro durante una lluvia prolongada.
solo alimentos blancos.
pocas especias.
plato del día.
vacuum de pensamientos.
estaban en la mano.
los pescados, rebotando contra el velero.
arreglá lo que rompiste.
este perro roe mis muebles.
alcanzame el dedal.
el que lo encuentra se lo queda.
una soga nueva.
la fama de la culpa y el filtro de café.
para que se note que le pertenece.
el rojo nunca te va a quedar bien.
arrogante. bastante.
corpiño universal.
gracias por los halagos.
esperá, ya vengo.
¿y la otra media?
sabes que no escucho por ese oído.
¿donde encontraste eso?
a veces, no siempre.
se recibió hace poco.
no, en que estaría pensando.
¿mienten ustedes allá?
lo traje de viaje.
¿entera o descremada?
¿que lo provoca?
¿lo pongo al derecho o lo dejo como esta?
ya hicimos la denuncia, estoy esperando que vuelva, tiene la tortuga.
o sea que no se había mudado.
esta atrás del verde avisale así no perdemos tiempo.


expensas excito extorsión extremaunción éxtasis exilio exhumo extra exacto exento eximio exhalo existo exagero extraño exonero éxito explico

20 de octubre de 2009

7 de octubre de 2009

20 de septiembre de 2009

18 de septiembre de 2009

11 de septiembre de 2009



zas! genio

18 de agosto de 2009

Escalator from Saodesign

10 de agosto de 2009

.-.

9 de agosto de 2009

3

1 de agosto de 2009

-comprame una pistola christian dior de chocolate.
-...

insideandout




Caitlin Parker

28 de julio de 2009

o-o-o-o-uo-o-o-o-o-o-o

22 de julio de 2009


16 de julio de 2009

15 de julio de 2009

te robaron la idea




*

la yoli

12 de julio de 2009










curtains

11 de julio de 2009

sueño con una siesta

7 de julio de 2009

6 de julio de 2009

1

2

5 de julio de 2009

becuz

-clic-






everything will be alright, he assures her
but she doesn't hear a word that he says
preoccupied, she's afraid
afraid what they've been doin's not right
he doesn't know what to say, so he prays
whatever, whatever, whatever

3 de julio de 2009

30 de junio de 2009

29 de junio de 2009

cuanto falta?

26 de junio de 2009


dolor.no va a haber otro como vos, buen viaje miguelo te voy a extrañar feo.

22 de junio de 2009

te amo irina shapotoborocotorova

16 de junio de 2009







viciboladore

13 de junio de 2009




banksy

9 de junio de 2009


7 de junio de 2009


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dear summer sister









6 de junio de 2009

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22 de mayo de 2009

18 de mayo de 2009

15 de mayo de 2009

...

12 de mayo de 2009

dark night of the soul





















Danger Mouse and Sparklehorse presents 'Dark Night Of The Soul'

01 Revenge (feat. Wayne Coyne from The Flaming Lips) 02 Just War (feat. Gruff Rhys from Super Furry Animals) 03 Jaykub (feat. Jason Lytle from Grandaddy) 04 Little Girl (feat. Julian Casablancas from The Strokes) 05 Angels Harp (feat. Black Francis from Pixies) 06 Pain (feat. Iggy Pop) 07 Star Eyes (I Can Catch It) (feat. James Mercer from The Shins) 08 Everytime Im With You (feat. Jason Lytle from Grandaddy) 09 Insane Lullaby (feat. James Mercer from The Shins) 10 Daddys Gone (feat. Nina Persson from The Cardigans and A Camp) 11 The Man Who Played God (feat. Suzanne Vega) 12 Grain Augury (feat. Vic Chesnutt) 13 Dark Night Of The Soul (feat. Vic Chesnutt) Visuals by David Lynch.










downlow


11 de mayo de 2009




Tscherkasky

que rapido se hace tarde


29 de abril de 2009

portate bien eh



vhs


27 de abril de 2009

¡Felicitaciones NUMERALSEIS!

Eres el comprador del artículo Tambor plastico alta resistencia 120 litros sin tapa (código de artículo: 52269764).

24 de abril de 2009

22 de abril de 2009

Tadanori Yokoo

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15 de abril de 2009

6 de abril de 2009

4 de abril de 2009

The most

1 de abril de 2009

21 de marzo de 2009

9 de marzo de 2009

Escasa percepción de profundidad.


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Desde blanco.

Si cambiamos una sola cosa cambia todo.



* O’Keefe & Merritt.

* Bailarina.

* Mujeres púrpura.

* Our bodies remember...o a veces una simple presión.

* Not more anymore.

* Mother in law.

* I art.

* I’ll be good again.

* La mas fuerte de todas.

* Mujer negra con bebe. Desnuda, niño con rosario blanco sonriendo.


Buenas noches.

18:41.


* Gloria Tragedia.

* Leopoldo Marechal y Angel Gallardo.

* Ella lo abraza, se aprieta contra el cuerpo, lo besa con los labios húúúúmedos.

* Ojo, comienzo de escena.

* Ave, comienzo de escena, camino.

* Plano secuencia, señor arrastra bicicleta por camino.

* Espera.


Ocean, swallow me now

In the garden, with my mother, I stole a flower

With my mother, in her power, I stole a flower


I saw six eyes glistening in my womb

I felt you calling me in the gloom

Rest assured your love is pure


In the garden, with my mother, I stole a flower

With my mother, in her power, I chose a flower


* Miss esplendor de verano esperando, con el trofeo en las manos.

* Dead pregnant woman, Cambodian refugee camp.

* Mujeres con paraguas se saludan bajo la lluvia.

* Mujer desnuda se pinta a si misma con una brocha y un balde de pintura.

* Reversa.

* Plano piernas de mujer. Hi, conversan.

* Mujer sentada, desnuda cintura para abajo.

* Hombres con camisetas de futbol con diferentes números

caminan por rambla, puerto, pasarela costera. Skates (¿?).

* Mucho cielo.

* Paisaje amplio, horizonte. Elementos próximos a cámara, referencias difusas.

* Travelling en el horizonte, se ve una persona que observa el horizonte, la cámara panea en lo que parece una continuación del travelling lateral hasta volver a encontrarse con el personaje.

* Paisaje inundado.

* Grandes masas de sombra / luz (la sombra de una montaña por ejemplo).

* Chica muy linda en territorio agreste y desértico, con las marcas del viento y el sol en la piel.

* Colores en el agua y efecto óptico.

* Cámara sobre el tren.

* Reflejos simétricos. La otra misma cosa (ver desnudo).

* Lluvia, cosas tapadas con plástico.

* Calle desierta después de la lluvia, reflejos en el asfalto.

* Niño se arregla la corbata frente al espejo.

* Mujer elegante se mira al espejo en el gran salón.

* Bailarinas ballet esperan.

* Muchas mujeres visten igual, escuchan a un orador.

* Mujer teje en un auditorio vacío, fíjate el bolso.

* Mujeres con cicatrices en la cara. Quemaduras.

* Sentarse muy derecho.

* Restos de vino con varios hielos derritiéndose En primer plano, en el fondo o a través del vaso una mujer entra al cuarto, finalmente va a arreglarse la cara y se va a ir por la puerta por la que entro cuando los hielos estén completamente derretidos.

* Padre e hijo en el campo.

* El escribe en el espejo “nos mire juntos en el reflejo de una vidriera. no somos el uno para el otro. buen día”

* El asesino amable. El viejo loco lo interpela.- puede estar ciego. Bien vestido, inexpresión en la cara.

* Hombre nada en el mar, con teleobjetivo.

* Curas jóvenes.

* Susana está en mi yogur de banana.

* La mariposa se tatuó una persona en el tobillo.

* Mujer apuntando con taladro.

* Habitacionesinestables.

* PIP

* 20 agosto $106,48.

* Carpintero con sombrero sentado en la entrada de su taller come una manzana.

* Salon de belleza.

* Edificios, construcciones se proyectan sobre cuerpos, cuerpos,
personajes, situaciones sobre los edificios.

* Cenital gira sobre ella.

* Plano repite desenfocado.

* Historia con primeros planos en recomposición

fotográfica.

* Cuadro dentro del cuadro. Trama y subtrama

* Reflejos.

* Formato entrevista.

* Lagrimas falsas

* Textura textura piel piel.

* Mira que lindo pinta los coloritos.

* Cuadro en medio de una calle, intervenida por la realidad.

* Número Ficción:

“Standing full befote the Royal Targets she said, ‘I am the Empress!” St.

Nicholas, April, 1886.

* Objetos absolutamente verticales.

* Playa de piedras.

* Animales de piedra.

* Volcán?.

* Mujer en la bañadera, espejo fondo. Labios pintados y ojos delineados.


“Be kind with animals or i’ll kill you”.


* Pareja, desayunan desnudos.

* Señora grande, muy maquillada fuma un cigarrillo.

* Presentador de TV, pelo tirado hacia atrás, se lo acomoda

todo el tiempo.

* Mujer joven. Come una manzana acostada.

* Queres que te dibuje?

* Señor barbudo.

* Pantalón blanco, medias negras.

* Perfil, reflejos en el pelo claro, ojos oscuros.

* Desnuda a través y entre las cortinas de la ventana.

* Mujer joven/mujer vieja vestidas de negro, con sombrero en salón de baile.

* Nudistas en la pileta.

* Sentada frente a la heladera. De frente a cámara.

* Mirada.

* Que te pasa?

* Almidón.

* Mucho cuidado y espátula de goma.

* Exterior a través de cortina en la puerta.

* Abstracto.


Corte.



Personajes final:

* Martin Luther King con manos entrelazadas, mirando fuera de cuadro.

* Marilyn Monroe con contraluz fuerte.

* Pareja: el acostado sobre las piernas de ella, muy picado, casi cenital con referencia árbol.

* T.S.Eliot, bien peinado y anteojos.

* Silla respaldo calado, sombra proyectada.

* Escalera.

* Joseph Goebbels, mirá esa cara.

* Katherine Hepburn vestida de señor.

* Marlene Dietrich con sombrero.

* Nurses,New York City,1938 miran hacia el hueco de la escalera, una al lado de la otra. Cámara supina.

* Violinista: N.Milstein, Pianista: V.Horowitz, Chelista G.Piatigorsky trajes, iluminación, mucho contraste.

* Elizabeth Bowen (¿?)

.

.

.

.

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Deconstruir y jugar con las piezas.

7 de marzo de 2009








4 de marzo de 2009



Abdon
Abraham
Absalon
Abondio
Acacio
Acilino
Acisclo
Ada
Adalberto
Adelardo
Adjutorio
Adolfo
Afra
Agatoclia
Agripina
Agueda
Alarico
Albino
Alfeo
Alfonso
Ildefonso
Alfredo
Almira
Alodia
Alpiniano
Amadeo
Amador
Amancia
Amancio
Amaranta
Amaranto
Ambrosio
Amos
Anatolia
Anatolio
Anselmo
Antolin
Antonia
Antonio
Aparicio
Apeles
Apolinar
Apolonia
Apolonio
Aquilina
Aquilino
Arcadio
Arconcio
Aristides
Aristobulo
Arsenia
Arsenio
Asuncion
Atanasio
Atilano
Augurio
Augusta
Augusto
Aura
Aurora
Aurelia
Aurelio
Aureliano
Aventino
Azarias

Balbina
Baltasar
Bartolome
Basileo
Basilio
Basilisa
Baudilio
Bautista
Belisario
Beltran
Benedicta
Benedicto
Benigno
Benedicto
Benjamin
Berardo
Bernabe
Bernarda
Bernardina
Bernardino
Bernardita
Bernardo
Berta
Biblana
Biblano
Bienvenido
Bandina
Blas
Blasa
Bonifacia
Bonifacio
Braulio
Bricio
Brigida
Brunilda
Buenaventura

Calamanda
Caliope
Calixta
Calixto
Candida
Candido
Canuto
Capitan
Capitlina
Caridad
Caritina
Carlota
Carmen
Carmela
Carmelo
Casilda
Casiano
Casimiro
Casto
Castor
Castorio
Castulo
Catalina
Caton
Cayo
Cebrian
Cipriano
Ceciliano
Celedonia
Celedonio
Celerina
Celerino
Celestina
Celestino
Celia
Celiano
Celina
Cenoria
Cenorio
Cipriano
Cebrian
Cinta
Ciriaca
Ciriaco
Clarisa
Claustro
Clementina
Clementino
Cleofas
Cleoncio
Clodoaldo
Clodoveo
Clorina
Coloma
Comino
Concepcion
Concordia
Conegunda
Corrado
Consejo
Consorcia
Constancia
Constancio
Constantino
Consuelo
Consolacion
Coral
Cordelia
Corina
Cornelio
Cosme
Crisanto
Crisostomo
Cristina
Crispin
Cristiano
Cristeta
Cristiana
Cristobal
Cruz
Cucufate

Dagoberto
Dalmacio
Damaso
Dativa
Dativo
David
Davino
Delfin
Delfina
Delia
Demetrio
Deogracias
Desiderio
Didimo
Digna
Dimas
Dioclecio
Diocles
Diodoro
Diogenes
Diomedes
Dionisia
Dionisio
Dolores
Domecio
Domiciano
Domingo
Dominico
Dorotea
Doroteo
Dula
Dulas
Dulce

Edesio
Edita
Eduvigis
Efebo
Egidio
Egesto
Egmont
Eladio
Eldegunda
Elena
Eleucadio
Eleuterio
Elias
Elisabet
Eliseo
Eligio
Eloy
Elmio
Elpidio
Elsa
Elvira
Emenciana
Emenciano
Emerito
Emerita
Emeterio
Emiliana
Emma
Manuel
Encarnacion
Engracia
Enrique
Epifania
Epifanio
Erasmo
Ermengardo
Ermengario
Ermesindis
Ermenterio
Erminia
Herminia
Erminio
Herminio
Ernestina
Ernesto
Erundia
Espiridion
Escolastica
Esmeralda
Esperanza
Estanislao
Estepania
Ester
Estrella
Eudaldo
Eudoxia
Eufemia
Eufrasia
Eufrasis
Eugenia
Eugenio
Eulalia
Eulogio
Eusebia
Eusebio
Eustaquia
Eustaquio
Eustasio
Eutimio
Eutropio
Eva
Evangelina
Evarista
Evaristo
Evelio
Evodio
Ezequiel

Fabian
Fabio
Fabricio
Facunda
Facundo
Faina
Fatima
Fausta
Fausto
Faustiniano
Faustino
Fe
Federico
Feliciano
Felipe
Felix
Feliza
Fermin
Fermina
Fernando
Fidel
Filiberto
Filomena
Filomeno
Flaminio
Flaviana
Flaviano
Flora
Florenciano
Florencio
Florentina
Florian
Florinda
Fortunata
Fortunato
Francisca
Francisco
Froilan
Fructuosa
Fructuoso
Fulberto
Fulgencio
Fulvia

Gabino
Gabriel
Gabriela
Gala
Galo
Gaspar
Gaston
Gaudemio
Gedeon
Genia
Genaro
General
Generosa
Genoveva
Georgia
Gerardo
German
Germana
Gertrudis
Gervasio
Gil
Gilberto
Gines
Gisela
Glafira
Gliceria
Glicerio
Gloria
Goberto
Gudofredo
Gonzalo
Gorgonia
Gorgonio
Gracia
Grata
Grato
Gregorio
Grimoaldo
Grinelda
Guadalupe
Gualberto
Gudelia
Gudula
Guido
Guillermo
Guillermina
Gumberto
Gumbersindo
Gundena
Guntranno
Gontran
Guria
Habacuc
Haide
Horoldo
Henedina
Heraclio
Herculano
Heriberto
Hercules
Herminia
Erminia
Herminio
Erminio
Hermione
Hermenegildo
Hermogenes
Herundina
Higinio
Hilaria
Hilario
Hilarion
Hilda
Hildebrando
Hildegarda
Hiltrudes
Hipolito
Honesto
Honorata
Honorato
Honorina
Honorio
Horacio
Hortensia
Hortensio
Huberto
Hugo
Hugon
Humberto

Ida
Ifigenia
Ignacio
Ildefonso
Iluminada
Iluminado
Indalecio
Ines
Inocencio
Invento
Irenarco
Irene
Irineo
Irminia
Isaac
Isabel
Isacio
Isaias
Isaura
Isidoro
Isolda
Ismael
Ivo

Jacinto
Jacoba
Jacobo
Jairo
Jamnica
Jaime
Javier
Jeremias
Jeronimo
Jesus
Joaquin
Job
Joel
Jonas
Jordan
Jorge
Jose
Josefa
Joviniano
Jovita
Juan
Juana
Jucundo
Jucundiano
Judas
Judit
Julio
Julia
Julian
Juliano
Juliana
Julita
Justa
Justina
Justiniano
Justino
Justo

Ladislao
Laercio
Lamberto
Landelino
Laura
Laureano
Laurencio
Laurentino
Lazaro
Lea
Leandro
Leila
Leobardo
Leobino
Leocadia
Leocricia
Leodegardo
Leon
Leonardo
Leoncia
Leoncio
Leonila
Leonor
Leopoldo
Leovigildo
Lesmes
Leticia
Liberata
Liberato
Liberio
Liborto
Lidia
Lino
Longinos
Lope
Lorenzo
Loreto
Lourdes
Lucas
Lucia
Luciana
Luciano
Lucina
Lucrecia
Ludovico
Luis
Luisa
Lutgarda

Macabeo
Macario
Macedonio
Macra
Macrina
Macrobio
Magdalena
Magin
Magina
Magno
Malaquias
Mamerto
Mancio
Manfredo
Mansueto
Manuel
Marcela
Marceliano
Marcelina
Marcelino
Marcelo
Marcial
Marciana
Marciano
Marcos
Margarita
Maria
Mariana
Maria Ana
Mariano
Marina
Mario
Marta
Martin
Martina
Martiniano
Martirian
Mateo
Matilde
Matrona
Maura
Mauricio
Mauro
Maxima
Maximo
Maximilano
Maximino
Maximiliano
Medardo
Melania
Melchor
Melitina
Meliton
Melquiades
Menas
Mercedes
Miguel
Milagros
Meniato
Miriam
Modesta
Modesto
Moises
Monica
Montserrat
Mucio

Napoleon
Narcisa
Narciso
Natalia
Nataniel
Natividad
Nazario
Nemesiano
Nemesio
Neofito
Nereo
Nestor
Nicanor
Nicasio
Niceforo
Nicodemo
Nicolas
Nicolasa
Nicomedes
Nieves
Ninfa
Nonito
Norberto
Norma
Nuria

Obdulia
Octano
Octavia
Octavio
Octaviano
Octubre
Odilon
Odon
Ofelia
Olegario
Olimnpio
Olimpiades
Olivia
Oliverio
Onesimo
Onofre
Oreste
Oriana
Oriol
Oroncio
Orosia
Osberto
Oscar
Oseas
Osmundo
Oswaldo
Otilia
Ovidio

Pablo
Paciano
Paciencia
Pacomio
Paladio
Palatino
Palmira
Pamela
Pancracio
Pantilo
Pantaleon
Papiniano
Parasceves
Paris
Parsifal
Pascual
Pastor
Paterno
Patrici
Patricio
Patrocinio
Paula
Paulina
Paulino
Pedro
Pelaya
Pelagia
Pelayo
Pelegrin
Penelope
Perfecta
Perfecto
Perpetua
Perpetuo
Perseveranda
Petronila
Pia
Piedad
Piencia
Pilar
Pio
Placida
Placido
Platon
Plautila
Plutarco
Policarpio
Policronio
Polidoro
Polonia
Pompeya
Pompeyo
Poncio
Porcia
Porfibio
Praxedes
Primitiva
Primitivo
Primo
Prisca
Priscala
Privado
Proceso
Procopio
Prospero
Protasio
Prudencia
Prudenciana
Prudencio
Publia
Publio
Pulqueria
Purificacion

Quinidio
Quintilla
Quintiliano
Quintin
Quiriaco
Quirico
Quiteria

Radegunda
Radegundis
Rafael
Rafaela
Rainalda
Ramon
Raimundo
Raquel
Rebeca
Regina
Reginaldo
Regulo
Remedios
Remigio
Remo
Renato
Restituta
Restituto
Ricardo
Rigoberto
Ripsima
Rita
Roberto
Robustiano
Rodrigo
Rodolfo
Rogaciano
Rogelio
Roger
Roman
Romana
Romualdo
Romula
Romulo
Roque
Rosa
Rosalia
Rosalinda
Rosamunda
Rosario
Rufina
Rufino
Rufo
Ruperto
Rut

Sabacho
Sabas
Sabina
Sabino
Salaberga
Salome
Salamon
Salud
Salustiano
Salvador
Salvadora
Salvio
Samuel
Sancio
Sancho
Sanson
Santiago
Santos
Sara
Saul
Saturnino
Saula
Savina
Sebastian
Sebastiana
Secundina
Secundino
Segismundo
Segundo
Selesio
Semproniana
Senen
Senorina
Serafin
Serafina
Serapia
Serapio
Sergio
Severiana
Severiano
Severino
Sibila
Silvano
Silverio
Silvestre
Silvia
Silvio
Simeon
Simon
Simona
Simplicio
Sinesio
Sinforiano
Sinforosa
Siridion
Siro
Sisifo
Sixto
Socorro
Sofia
Sol
Soledad
Sonia
Sotero
Sulpicio
Susana

Tadeo
Tancredo
Tarbula
Tarsicio
Tarsita
Tecla
Telesforo
Teodolfo
Teodora
Teodorico
Teodoro
Teodosia
Teodosio
Teofila
Teofilo
Terencio
Teresa
Tiberio
Tiburcio
Timoteo
Tirso
Tito
Tobias
Tolomeo
Tomas
Torcuarto
Toribio
Trifon
Trinidad
Tura

Ubaldo
Uldarico
Ulises
Ulpiano
Ulrico
Urbano
Ursino
Ursula
Valentin
Valero
Valeria
Valeriano
Venancio
Veneranda
Venerando
Vera
Verena
Veronica
Vicente
Vicenta
Victor
Victoria
Victoriano
Vidal
Violante
Yolanda
Violeta
Vifredo
Virgilio
Virginia
Visitacion
Vito
Vivina
Vladimiro

Wenceslao

Zacarias
Zenoria
Zoelo










"Me gusta mucho la idea del intruso, del espía como personalidad para la cámara, y me es muy útil para la puesta en escena. Porque cuando te asomas por primera vez a un grupo de gente y empiezas a fijarte en sus relaciones a veces es confuso: hay hermanos que parecen novios, padres que tienen un trato rarísimo con las hijas... Hay una forma de filmar que presume que las personas se ajustan a las categorías inventadas. Yo sólo veo el desborde de todo eso. Si te acercas pensando como un intruso siempre te va a llevar tiempo entender."


Lucrecia Martel, en Cahiers du Cinéma España, Nº 19


22 de febrero de 2009

19 de febrero de 2009








15 de febrero de 2009



3 de febrero de 2009

31 de enero de 2009


16 de enero de 2009

Concasse.






6 de diciembre de 2008

Llueven paragüas.

20 de noviembre de 2008

Las personas pueden dividirse en analógicas y digitales digo yo.

5 de noviembre de 2008

La mirada difusa del grillo amarillo.



Queria un anillo el armadillo; una rocola para su habitación, el escorpión. La mesa de rattán, su primo el alacrán; un avión, el tiburón; un líder que lo representase, el mamboretá norteamericano.

20 de octubre de 2008


7 de octubre de 2008




6 de agosto de 2008

Casa de Hielo


Escuchamos un sonido nocturno, yo hablo por Amalia, yo hablo por mi. Aunque se que le gustaría venir a retocarme los recuerdos. A darles un poco de color.

Ella no quería salir de la cama a la mañana. Ni me dejaba bajar porque podía resfriarme. Se tapaba con un brazo, y con la frazada. A veces le apretaba en la cintura. Como el envoltorio de un caramelo. Las camas estaban en ele, mi cabecera contra sus pies. De noche entraba un poco de luz por la ventana. Muy poco. Lo suficiente para que pudiera verla retorcerse de noche. La miraba de noche. Al principio no veía nada.

Entonces ella se desvestía. No me advertía, en absoluto, pero yo si a ella, porque ya me había acostumbrado. Vivimos dos años ahí. Dormimos juntos casi todas las noches, siempre en camas separadas. Excepto una vez.

Escuchábamos los camiones que pasaban por la ruta, y también la entrada y la salida del pueblo. La entrada de noche, la salida de madrugada. Hablábamos de animales e insectos. A veces hablábamos de su madre muerta. Ella me preguntaba siempre por mis propios recuerdos. Yo los repetía una y otra vez. Juntábamos información sobre su mamá.

Armó un collage en el que era pelirroja, pero rubia también. Le gustaban las flores, prefería las margaritas, las flores silvestres, que no se arrancaran, que nadie tocara el jardín y no le gustaban las flores y las odiaba. Era igual a ella, que era igual a su abuela paterna. Tocaba el piano. El padre le pegaba cuando tocaba, el abuelo le regaló el piano, el padre se peleó con el porque no se lo podía comprar, simplemente. Era terca, “como yo”, dice Amalia, era sencilla, dulce, calladita, elegante, casi no hablaba con la gente que la rodeaba. No tenía amigas pero era amiga de todos en el pueblo. El único hombre en su vida fue tu papá. Yo sabía que eso no era cierto. Le gustaba sentarse en el pasto, miraba la tierra, las hormigas, imitaba a los pájaros, miraba el cielo, hacía masitas y las regalaba a los vecinos, le enseñaba inglés a los hijos de los que podían pagarle, siempre alegre, siempre, a veces se enojaba, se volvía loca, pero sola, en su cuarto, contaba la abuela de Amalia. Era tan buena que cuando se enojaba se las agarraba con ella misma se reía la abuela, hacia un bochinche, capaz que gritaba toda la noche, pero al otro día, volvia a ser la misma, como que se limpiaba. No le importaba para nada el quedirán, ahora eso si, andaba punta en blanco. Parecía que no estaba interesada en los chicos, pero después conoció a tu papá.

De esa manera su madre se transformó en un fantasma que podía adoptar cualquier forma, y eso a veces era muy conveniente.

El camino empezaba y no tenía fin, el fin era su propia casa, la casa de hielo. Pero estábamos apenados, los dos. De diferentes maneras. Porque no hay penas chicas o grandes. Las hay. Que las hay.

4 de agosto de 2008

Veinte dias no es mucho tiempo

El mecanismo es similar al de un tornillo, también podría decir que el momento previo al desmayo lo describe bien. Las palabras representan menos que nada. Necesitan estar solas, un momento, y todo lo impide. Si no es un llamado corto y vacío es una gota cualquiera o una tos perdida. Cualquier mirada en la calle. Hay un poco de cada uno en la pintura chorreada ya seca, en los sonidos rebotando flojos algunos, filosos, la mayoría. Porque direcciones contrarias?. Uno vuelve sobre sus pasos, y se arrepiente mientras continúa alejandose. Y eso sucede una y otra vez.

Antonio dibuja un animal bicéfalo, con varios ojos en cada cabeza. La lapicera se queda sin tinta cuando empieza a fabricarle un medio de transporte al animal tan pesado. La frota entre sus manos mientras la atención se va a la puerta que permanece cerrada. Esperar no es una acción, siente. Levanta el tubo del teléfono y marca un numero cualquiera que lo comunica con su hermano. Avisa que está esperando todavía, que ya comió y vomitó, comió y vomitó, que está por comer.

Borrar no sirve, si sirve ventilar todo. Si hace frío es un poco mas dificil, pero el frío es sano y aclara, despeja. Entre el televisor y el mueble que lo sostiene hay un crujido, pegada al televisor en una sola dimensión está la pared y el blanco absoluto. Encima hay ideas y descripciones de cada una de ellas, también bichos que forman triángulos que parecen espejos. Si todo pierde color, el color queda suspendido y todo lo que se refleja no es una representación sino la mas absoluta realidad. A traves se puede ver. Conejos o ovejas que se escaparon de una cueva o una gruta, todos juntos, demasiado apretados y apurados. Llegan al borde de algo que es agua para algunos, vacío o altura para el resto. El camino está dividido y algunos desaparecen, aunque se los ve quietos.

30 de junio de 2008

Corriénte Contínua


2 de mayo de 2008




21 de febrero de 2008



8 de febrero de 2008

She I Show.

Antes que
Entonces
Seria
La independencia
Mariposa futurista
Que alguna vez

Indiferentes
Cada uno se queda donde está
O quien es, sea
Y de todas maneras parecerá brillante
Ante la mirada de los extraños

El tren o cualquier cosa que se mueva
de forma similar
a esa silueta
Cuando funde a negro muriendo

Caminando abajo, en la arboleda
Atravesandolo todo
Impresionando al sol

Plateado constante
Pisando troncos
Y los movimientos de las manos

Mickjaggereandola

No debe pero puede
La proteccion que representa

Lo que fuiste y no quiere volver

Porque el daño es evidente
O sera que se siente solo aca

Los huecos en la pared de piedra son sonrisas
y bajando un hilo de agua donde podes mojarte la cara
mirar a quienes te acompañan, e intercambiar opiniones pero jamás revelar lo que pensás realmente.

Crei haber aprendido el recorrido. Dos cuadras derecho, doblando en la cortada, subir la callecita de los gatos a la izquierda media cuadra. Me perdí la primera vez, directamente. Doblé en la primera calle y ya no existía la cortada ni la rue de los gatos, volvi después de volarle seis cuadras alrededor como una avispa, y trate de retomar el camino para volver a empezar. Ahora todo se parecía, las calles como hermanas que esconden un secreto. Mitades de manzana se transforman en esquina y viceversa. No hay nadie a quien preguntarle entonces me senté a esperar. Escuchaba gaviotas, o golondrinas, pero en el cielo, nada.Nada

Nada.
Es la ruta que une.
Dos puntos.
Los mas distantes que puedan encontrarse.

En ese trayecto.
Pasaron varias cosas.
Vos manejabas.

Yo cantaba.
Ella atenta a la carretera.
Cada tanto, "mirá mirá".

Yo pensaba en nuestra casa.
Como sería.
Una casa que fuera nuestra.

Con dos jardines.
Dos jardines.
Jardines.

Me desperté con una ducha de helio.
En el lugar mas cálido.
Ella desnuda todavía.

Primera imagen del dia.
Dormida.
Tan hermosa.

Al lado de la cama.
Hay una cámara de fotos.
Esta rota.

Desayunamos, poco, lo que había.
Me golpee la cabeza.
Nos acostamos otra vez.

Agua, barro, piedras.
El río.
No se admiten sirenas dice el cartel.

Son mis ojos.
O sus ojos.
Los que lloran.

En un papel.
Dibuje una nena.
Era yo mismo.

Sangre sintetica.
Y agua.
No son la misma cosa.

Estacionaste el auto.
Yo creí que no iba a entrar.
Pero me equivoqué.

Caminamos por el supermercado.
Que caras están las cosas.
Dijo la señora.

Usted porque no toma merca respondiste tentada.




foto : Sheila Metzner

2 de febrero de 2008

6 de diciembre de 2007

26 de noviembre de 2007

David Turnley.





Emmer Gowin.














Confirmado : Mr. Bean es Peronista.



Foto : Peter Turnley

22 de noviembre de 2007

Muerde el durazno, y mira el cielo completamente despejado, el sol naranja del mismo tamaño que la fruta, la manguera que le moja los pies desnudos y parte del jean arremangado, un hilito de agua le llega por detrás llevando dos semillas de esas que planean, un pajaro se queja lejos, otro le responde en otro idioma, una hormiga bastante perdida le pide perdón a otra después de haberle pasado por encima. Una tercera se lamenta porque estas dos retrasadas, ineficientes hicieron que perdiera el rumbo. Ahora se acuesta todo lo largo y mas. El cielo parece una pintura de Yves Klein y degrada lento. Con los dedos acaricia el césped tan fresco y tan verde, hay un arbol un poco seco, un poco añil.

Y entonces bosteza. Algo sube por su mano, mejor no saber de que se trata. Todo lo que la rodea se hace un círculo, el círculo centrifuga y los colores permanecen sobre el disco. El azul oscuro del cielo es la tapa de lo que ahora es una esfera que gira sobre negro, en silencio.
La llave de la canilla del baño con dedos de sapo plateado, reflejan la cortina blanca que se corre para mostrar su propio reflejo, sin ropa, estilizada en el centro, gravitando obtusa en los extremos, y entonces, cuando la llave gira, todo se detiene cristalino con la primera gota que cae de la roseta, en macro.

Se baña mientras observa la noche por el ventiluz, el jabón parece sólido, pero se le deshace en las manos. Se sirve de una botella de shampoo transparente, que desde su perspectiva se confunde contra la pared cemento, cierra los ojos y está dentro de una gruta, el sapo croando, la pared aspera, el agua que cae sobre su cabeza y se escapa gorgoteando a sus pies. Abre los ojos lentamente y se cuelan los flairs de un farol de la noche de afuera, naranjas, lilas y brillos de celeste. Sus manos parecen ajenas. Se seca con el viento mientras siente que alguien la mira. No le importa, escucha un aullido, se viste con la misma ropa. Tiene hambre ahora.



Foto : David Hockney

20 de noviembre de 2007

Parece que el Cholo Simeone y Mauricio Macri estan teniendo un afér. Se los vió muy acaramelados en los bosques de palermo, en uno de esos botes a pedal. El Cholo sacó fotos, Mauricio tenía una cartera Chanel. Esquivaron a los periodistas, el Cholo tiene buena pedaleada.

Después cruzaron al museo donde Mauri aprovechó para ir al baño, tuvo que pagar un peso de entrada obligatoria, le dieron un bono que guardó en su caja especial. Mientras tanto Cholo compraba Dasani para los dos. De fruta. Llegaron al departamento que Mauricio tiene en Libertador, se ducharon, de a uno por vez, habían discutido en el ascensor, Cholo le dijo "cortala con eso". Parece que se refería a la ex mujer.

"Vos te concentras en lo malo", "sos un caprichoso", "se te ocurren las peores cosas de la gente", "no confiás en nadie", "te vas a quedar solo".

Mauricio lo mira extasiado, le encanta verlo así. Y piensa : "que linda boca"

19 de noviembre de 2007

14 de noviembre de 2007

Elliott Erwitt / Sand Witches.



Volvería la moda, para atacar todo lo que cree, para mostrar que el instinto puede llegar a verse si no está alerta, si no espera que nadie lo despierte. Si decide levantarse sin ayuda o buscar objetos perdidos. La mitad de la cara en sombras, el brillo le molesta, el ojo iluminado se mueve desenfrenado. Una lata de mermelada que no se abre, un auto rojo que pasa lento por la calle solitaria un día de viento, el auto nunca termina de pasar, los cables pendulan arriba, una señora con la lengua atada a un poste de luz intentando alcanzar con su pié una bicicleta cercana, sin soltar la bolsa de la compra. La nariz cerca de la piel, un dedo rebota contra la mesa que no tiene borde.



Fotos : Elliott Erwitt

12 de octubre de 2007

Antediluviano.

Increíble.

Increíble no estar vivo para poder contarte. Poder contarte.

Increíble encontrar un sobre tirado, y que el sobre no diga mas que un nombre. El nombre es una pieza y solo una pieza de aquello tan grande de lo que ya no forma parte. Llueve por días y los días se juntan, se cuentan, finalmente se pulverizan. Y nada pasó.

Nada sucede, en apariencia, todo sigue exactamente igual, o por algún propósito que desconozco o porque repetí todo. A la misma vez pero con otra velocidad se le cae una lágrima. Pero debo aclarar que sólo cuando sintió la presión de sus dedos. Así funciona la conexión infinita, o la infinidad de posibilidades para una misma cosa. Exactamente la misma cosa. En todos lados voy a encontrar esos detalles, en todos lados vas a encontrarme, cuando no me busques.

Hay otras para las que no estamos hechos, es cierto, ¿es el sol que se fue y se vuelve violeta? ¿O es solo la manera de designarlo? De mi mirada triste y opaca se fue el miedo, parece otra persona, dicen por ahí, pero es exactamente la misma. Es el cambio lo que me maravilla. Atravesarlo todo puede endurecerte y que las durezas se perciban. Pero nada de esto se ve. Las cosas que se ven se van contra la pared del fondo de la consciencia. Se golpean, duermen. Después de un tiempo se recuperan y vuelven haciendo fuerza.

En poco tiempo.

Enfermarme me trajo ideas certeras de una vez. Y ya no volvieron a repetirse. Repetir errores es olvidarse de tantas otras cosas. Intercambiar factores. Lo que vuelve, el abrigo que queda tirado en un rincón del paraíso, y toda esa otra parte de madera. Calor, entendí. Como no me di cuenta a tiempo hago catarsis ahora, cuando de nada sirve. Es estadística, a veces la estadística tranquiliza.

Un error, un golpe. Seis errores, cinco golpes. Y afuera, que puede decir ahora el afuera. Charcos, zapatos mojados, ojos vidriosos que miran uno a uno tus pasos y el sonido de cada uno de ellos. El pájaro bordea la cornisa, la angustia se tomó un respiro, las rodillas tiemblan pero nada se les dificulta.

El pájaro es negro, la cornisa es blanca, contrastan, claramente. Pero el pájaro se vuela. Nada es una foto, nada es un cuadro. Ni siquiera en la memoria se materializan las cosas importantes, las que deben porque uno cree que merecen ser registradas. Son solo ahí donde deben ser. En ese precioso instante. Pedir explicaciones no es para mí. Entonces yo me camino, o me río. La dificultad está por ahí transformándose en otras cosas. Los dedos mis dedos golpean otras puertas. ¿O no son ya mis dedos?

Ahora me concentro en ideas de alturas de pájaros que contrastan cornisas por el solo hecho de existir. Abandonar la exhibición de una vez. Abrazalo cuando lo necesite. No puede fallar.

Cuantas cosas prueba el amor como amor.

El terreno informe, la naturaleza cíclica y el poder no.

El alma encharcada y el baldazo de vacío.

El vacío no permite la huída, la naturaleza del vacío es abstracta, pero simple, siempre tan real, como pocas o ninguna otra cosa.

Demostrar, enmarcar, repensar, buscar algún espacio que me reserve del horror de aquello y todo lo otro, lo que intento no nombrar. El nombre del sobre vacío que no tengo no tengo que repetir, de ninguna manera. Mostrar esa clase de debilidades son las que me hacen perder el foco del asunto. Y no soy nada hábil en ese aspecto. O el poco prestigio que pude ganar en alguna competencia que supe haber inventado. Alguna vez. Y como pude haberla inventado, puedo haberla olvidado. Ups!

Todo lo que se escapa vuelve atado con hilos secretos. Están ahí, ahí están y ahí, un solo alguien los va a poder identificar. Darle valores a eso equivale para mí ahora, a la más extrema y peligrosa de las estupideces.

No pude entenderme. No pude pedir ayuda a tiempo. La reparación es costosa a veces, pero tan satisfactoria. Lo que no se ve se procura me dijeron o le escuché decir a alguien. La comedia anda mal. La vida es un gran drama disfrazado. Los que bailan son siempre los otros, repito, mientras miro el video robado de mi mismo en fast forward. Las máscaras ayudan, porque tapan. El universo completo es inabarcable, eso sí. Te veo ahora, te estoy viendo, tocarte, puedo tocarte el pelo, sentir el perfume, intentar desentrañar el porque de todas las combinaciones posibles de palabras. Pero cruza la puerta y todo se reduce, deshace, desaparece, para no volver nunca más. Y vos intentaste registrarlo. Es ahora cuando vas a empezar a notar que fue un intento vano. Porque el agua se escapa de las manos. Si, estoy hablando de esa lágrima, esa misma.

Que donde está ahora.

El cuanto forma parte de las posibilidades, las posibilidades son siempre leyendas. Las leyendas las construyo yo, y yo con mi mirada las visto de gala. Eso me dijo. Y los ojos que me tocaron con mi “de que se trata” en la misma comedia que (acompañado) ví representada.

Los mismos pasos de baile, ahora son otros. Uno se concentra, conecta, los vigila, marca errores y se escapa en la noche para zambullirse en una ola de hojas verdes de un lado, moradas del otro.

Ahora.

Mi casa se llenó de chocolates. Me identifico y reconozco en las risas de todos los que amo. Ser consciente de todo lo que puede debe ser provocado, y de lo que jamás podrá ser alcanzado. Y tienen diamantes en los ojos. Puedo entenderlo, tanto mas. El gobierno de lo sutil, de las cosas frágiles que no se van a desmoronar.



1 de octubre de 2007

Litio

A veces sigue el recorrido de las pelotitas celestes, que van por los pasillos oscuros navegando las baldosas blanquinegras. Dan ganas de seguirlas, ¿adonde van? Juntarlas. La sonrisa le llena la cara en esos momentos. El lunar se le desplaza, se corre de la cara, y la boca crece como un globo que se va inflando. En la facultad hace frío, y afuera llueve estupendamente, el edificio enorme los refugia a todos. El edificio está bastante alejado de la ciudad. A veces parece un manicomio, a veces un castillo encantado con sus pasillos que dan al patio. Todos toman café en los recreos. 15 minutos. Algunos le ponen leche de sobre, otros azúcar y hay quienes lo toman solo y amargo. Por lo general nadie come nada. Ni siquiera la rubia que se sienta detrás. Todas las personas de los bancos que la rodean tienen nombres que empiezan con jota. Ella los mira en el pasillo, con una indiferencia cálida. Como conversan, se hacen preguntas, se corretean, seducen. Propios, los siente, propios. Pero lejanos. Todos terminan el café. Algunos de esos todos no tomaron nada. Pero tienen que entrar igual, porque no hay más opciones. No es su día.

Es la quinta su fila. Los relámpagos aterrorizan al educador, que mira por la ventana esperando que todos sean el último. Que se acaben de una vez. Juliana sabe que él les tiene miedo, porque recuerda de una y otra vez. Pero estaban afuera y el pestañeaba como si un puño estuviera a punto de destrozarle la cara. Dibuja un barco medio pirata en el cuaderno, el barco se prende fuego, el océano es verde y los marineros se quieren tirar al agua, una de las pelotitas celestes pasa entre las patas de su pupitre, rodea el de la minita de adelante y se escapa por la puerta entreabierta para seguir la fila de sus compañeritas pelotitas.

Sabe lo que va encontrar cuando vuelva a su casa, esa es la mejor de las seguridades, ahora por lo menos. La seguridad abismo. La seguridad acorazada. Seguro está libre porque pagó fianza. Seguro anda suelto. Hay que tener cuidado. El agua entra de a poco en el edificio, los pasillos se llenan de agua, el blanco y el negro se funden vistos desde lejos y las pelotitas flotan, pero nunca pierden el rumbo, cualquiera sea el rumbo. Siguen navegando. El la va a estar esperando, como un perro lanudo enorme y cálido. El la va a abrazar, húmeda y todo. Ella se va a bañar, el va a cocinar, una sopa estaría bueno. También se va a bañar, sin que el agua deje de correr y escaparse. El vapor empañará hasta lo más absoluto. Cuando cierre el agua la verá tendida hojeando una revista llena de colores. Intentará entender como tuvo tanta suerte. Como. Cosas sin respuesta. Por todos lados. Respuestas a no preguntas. O preguntas que no.

Las clases terminan por hoy, hasta dentro de dos días. Uno de sus compañeros le pide apuntes de hoy porque estaba en cualquiera. Ella lo imagina como uno de los marineros que se tiran al océano amarillo o el fuego verde o el océano verde. Otro de sus compañeros se ofrece a llevarla en un auto revintagerecopado. Ella se niega y prefiere esperar el colectivo en la garita a la vera de la ruta. Se siente más vieja, pobre. Una gallina mojada, con olor a humedad. Pagaría por estar seca, con tarjeta de débito, por volver seca a su casa. Abrazarlo seca. Que el crea que ella es impermeable, que ella atraviesa los días de lluvia sin que nada la afecte. Pero no es así, no no no.

Todos se fueron, el auto revintage tardó en arrancar. El colectivo tendría que pasar cada 29 minutos. Pasaron 40 y ningún colectivo. Un viejo en moto pasó. Detrás suyo se oscurece el edificio. Escocia parece. Las montañas detrás del edificio, ella entre la ruta, el camino, el castillo y las montañas. Las montañas más oscuras que todo. Y las luces del edificio que se van apagando. Sopla el viento y se estremece. Quiere estar con el, ya mismo. No quiere esperar el colectivo. Debiera ver las luces del colectivo y las ruedas resbalando en el barro. Entonces canta, a ver, que puede cantar?, canta…Rata Blanca canta…cueeeenta la historia de un mago. No no, esa no, canta…de niño era el jardín….mas bello…reventaba en pétalos…llenos de perfume y color…naxuberancia….fresca…de matices…insolentes…violentosss. El colectivo, o las luces, doblan la curva a unos 1000 metros de la garita. El camino está completamente embarrado, como sus zapatos y la botamanga (después de subir los escalones). Tiene el pantalón mojado y por ende, le aprieta mas. El sweater de lana húmedo. Quiere llegar, llegar. Y la reputamadre.

Desde su asiento mira por la ventanilla, dentro y fuera la oscuridad total, comprende las formas del camino, la ventana se empaña y ella pasa la mano para mirar la noche a través de un circulito desprolijo. En el asiento de adelante van dos viejitos medio dormidos, la viejita le acaricia la cabeza al viejito, que se le arrima como un gato. Aparecen algunas de las luces de la ciudad que reconoce, ya no solo esta mojada, está engomada con las manos que puaj. Abre la mochila y todo dentro está húmedo. La mochila está muy lejos de ser impermeable, los cuadernos y los libros están húmedos. Los pañuelos de papel también. O son sus manos. Reconoce los objetos con el tacto. Las monedas, los billetes, un guante y una boina. Le gustaría tener un celular y llamarlo para decirle que está llegando, que no se preocupe, que la espere mas perro que nunca. Que le abra la ducha, le ladre o que llene la bañadera y que la espere dentro, que ponga velas, que elija musica, que ponga Richard Hawley o unos boleros, jabón espuma esponja, agüita, cepillito espejito, besitos, cachete, orejita, pielcita, perfume, caricia, calorcito. Chapchapchap - poteo. Que no cocine, que piden comida mas tarde, que esperáme por favor, no te vayas, ni se te ocurra porque te busco y te mato violentamente, te clavo algo puntudo, loca de humedad, loca de que me vino y sucia y el pelo. Y que no haya futbol, y que no llegue y no haya nadie porque mato a todos los jugadores de Vélez y al poroto Cubero, a Nicole y a todos los perros que anden sueltos por la calle. Mato mato mato.

El colectivo gris la deja a dos cuadras de el y de su casa, se baja y el chofer arranca cuando esta bajando el ultimo escalón. Ya no llueve y la ciudad y el barrio le devuelven todas las ganas juntas. Prometedor todo. La luz brilla de los farolitos. El cemento la seguridad y las veredas mojadas. Camina una cuadra y dos y llega a la puerta. El edificio está sin luz. Las casas de la cuadra también. ¿Como puede ser?, obbbviamente el ascensor no va a funcionar y tendrá que subir las escaleras en la totalidad de la oscuridad. Agarrada del pasamano sube como un caracol una baranda y la reputamadre. Falta que el pasamanos tenga pintura fresca.

Espera en el descanso de la escalera de servicio. Un ratito se dice. Que se le vaya la agitación. No puede entrar así, como el hombre de barro. Debe rearmarse un poco, esconder la cara o encenderla y borrar los rastros. Aún no sabe si el está adentro. ¿Que hace? Aclararse y elegir las palabras. Ahí parada en la oscuridad, escuchando a los vecinos anónimos. Escondida en el rellano, ¿esperando que? ¿secarse?, ¿iluminarse? Entonces llora, pobrecita, llora. De saber que el la espera de que afortunada, de que nunca tuvo mejor regalo. Saca el llavero llenísimo de llaves. Escucha la casa, esperando escuchar algo que lo delate. El le abre la puerta. Ella lo abraza, lo tira al piso, lo picotea todo.

27 de septiembre de 2007

S.O.




"Mas tarde, cuando volvió a su casa, recordó que al desvestirse había sentido como una liberación. Llamó el teléfono, y la ternura de su novia era para él solo: una cama donde uno se duerme cuando uno está muy cansado".

"Quería acordarse del día en que había nacido y fruncía tanto las cejas que a cada instante las personas grandes la interrumpían para que desarrugara la frente. Por eso no podía nunca llegar hasta el recuerdo de su nacimiento."

"No me conozco, conozco a los otros, a los que no me conocen."

"La mentira origina el miedo y el miedo la mentira"




foto : Norman Parkinson

9 de septiembre de 2007

The Lake.

"The Lake", Antony and the Johnsons (EP, 2004)


"The Lake" (E), Missionary Memorial*, 1846

by Edgar Allan Poe

IN youth's spring it was my lot
To haunt of the wide world a spot
The which I could not love the less,
So lovely was the loneliness
Of a wild lake with black rock bound,
And the tall pines that tower'd around —

But when the night had thrown her pall
Upon that spot, as upon all,
And the ghastly wind went by
In a dirge-like melody,
Then — ah then I would awake
To the terror of the lone lake.

Yet that terror was not fright,
But a tremulous delight —
A feeling not the jewell'd mine
Could teach or bribe me to define,
Nor love — although the love were thine.

Death was in that poison'd wave,
And in its depth a fitting grave
For him who thence could solace bring
To his lone imagining —
Whose solitary soul could make
An Eden of that dim lake.

3 de septiembre de 2007

Reflejos, reflexiones.




Mi boca roja y torcida. El trueno de mi llanto. Volví a ser un bebé. Me avergüenzo ahora que pasó la tormenta pero quedó el frío en el cuerpo. Ahora que entiendo. La desesperación, la calma, el grito mudo y el filo en el pecho. Eso vi en el espejo, hace minutos nomás. Quizás esté mas limpio.

Haber mentido. La disección y Parte de mis partes.

No me animo.
Soy cálido y calmo.
Soy agua, en el fondo.
Me enamoré dos veces.
Un ideograma que corre aturdido, como escapando agarrándose la ropa en jirones.
O un dibujo incompleto.
No sé esperar, no me sale.
Quiero escaparme del miedo, de a poco, acercarme a mi mismo.
Soy hermoso cuando quiero.
Desde hace dos meses no creo en nada.
Las cuatro de la mañana de un feriado lluvioso. Con la vista nublada habiendo evitado tomar una decisión definitiva.
Trato de guardar todos los recuerdos, incluso los más hermosos que se volvieron amargos.
Me gusta el debajo de la mesa. Los ojos y las manos que acechan.
Asustar y los cítricos.
Amasar pan.
No sé manejar.
Que todo vuelva.
La música que flota y los colores que aparecen, envuelven y atan para siempre.
Sentirme todo abrazado. Acariciar y ser abrazado.
Obsesionado con los reflejos, los busco, los veo. Finalmente los encuentro por todas partes. A veces me olvido que soy. En una semana lloré más que en 26 años cuatro meses y catorce días.
A veces me encuentro con cosas a las que no puedo nombrar. A veces mis partes combaten, los recuerdos también, en una batalla enorme, angustiosa y sangrienta. La batalla le hace bien a mis partes. Sobretodo si llueve después.
Soy metódico y ritualista.
Después de todo nadie me puede quitar nada. Yo me quedo con eso, con eso y esto.
Creo que hay verdad y amor por todas partes.


foto : Harry Callahan

4 de agosto de 2007

Así Estoy.






Sonriendo, las imágenes se despertaron conmigo. Ayer caminaba congelado, entrando y saliendo de todas las puertas que se abrian. Pero ayer era ayer. Cuatro y media de la mañana. La arena roja, la alfombra bajo los pies. La necesidad de verla me oprime el pecho. Pero no entiendo esta mañana, se me escapa. Es difícil. Cualquiera que haya amado desesperadamente podrá comprender. En la mañana que no entiendo no, entre todas las imágenes agolpadas creo posible que aparezca la epifanía. El dulce, el beso, la conciencia de mi propia boca, los labios, todos. Los temblores y el chillido de los dientes hasta el estallido. Las palabras desaparecen pero llegarán después como una estampida. En la ventana los colores se hacen grises y los ángeles hacen fuerza para entrar. Abro el agua caliente, antes de pensarlo. Atraviesa todo y golpea el blanco. De esta parte solo recuerdo el silencio. Un ojo que abre y cierra. Un soldado con un secador de pelo, una manta de colores, marrón y naranja, el viento que dobla y se acerca a su cuerpo, perpendicular al sonido. Las plumas, las curvas, las sombras. Las noches acostado a su lado. La sensación cuando el primer beso que cansado, abajo estaba yo, la cabeza apoyada en la madera, ignorándolo todo. Y otros mediodías también, que divertido. Ahora miro el cuadro, enfrentándolo poco consciente de lo que pasó entre entonces y ahora. Me duele la mitad de la cabeza. Pero trato, eh, mira que trato. El filo eléctrico ese. Las palabras se me dan vuelta, miro el monitor con la cabeza torcida. Tengo que apurarme, la ceremonia comienza en menos de media hora. Qué dice ahí. Ah, que así estoy.




foto : Jerry N. Uelsmann

9 de julio de 2007

Voces Sur al.




La niña se retuerce entre sábanas blancas y abraza la almohada. La niña sueña que un gigante de pelo enrulado la aprieta contra su pecho y la levanta sobre su cabeza. Ella se ríe, patalea y le tironea el jardinero. El gigantón la toma con sus brazos y la arroja al aire, ella estira los brazos y espera planear pero se acerca peligrosamente al suelo frío. Alrededor vuelan alguaciles azules con caras alegres y ella les saca la lengua, morada de moras.

Como la mitad de sus días se despierta antes de desayunar, un sábado caluroso. Sale a caminar por el barrio, pero antes casi se cruza con una de sus hermanas en la puerta.

Una señora amarga toma mates dulces en la vereda. Silba a Gardel, que se acerca y la interrumpe cantándole al oído, aturdida grita vencida y recuerda cuando era chica, trabajaba en el campo y los alguaciles volaban como águilas sobre el estanque de agua fría.

Una de las hermanas camina cerca de una fábrica de pastas y se cruza con un novio muerto, se toma el pecho, se arregla el pelo y se va.

Dos adolescentes del mismo tamaño se abrazan despidiéndose para siempre.

Contenta se destina otra vez a una persona con la que jamás había soñado. Todo se movió tan lento hasta quedar exactamente al revés de cómo esperaba, y eso, bueno, es bastante decepcionante. Y esas voces al sur?.



foto : Ernst Haas

6 de julio de 2007

3 de julio de 2007

Había una vez un abrazo. Flecha hacia adelante.



Largo, muy cómodo al principio, perfecto, eterno. Torpe, penoso, desahuciado al final.


Escribí cosas que al releerlas me provocaron una angustia inmensa. Entonces estaba bastante aplastado. Salí a caminar como si no fuera yo mismo, flecha hacia adelante. Estoy hecho de gotas. Vuelvo, me desperezo, empiezo a leer un libro, me pierdo y comienzo uno nuevo. Duermo. La turbulencia, sonidos apagados, la ausencia como posesión única. Recuerdos, jirones, pedazos de cosas. Vuelta para un lado, para el otro. Duermo.

Es ilusorio, la ventana y los árboles bailando afuera, es invisible mi mano acariciando tu espalda, Fue todo mentira y lo que te digo es una fábula. El cometa que vimos nunca existió. Soñé con vos, otra vez, esta vez si fue real. Me colaba en tu futuro, te invadía, me metía en el baño, invisible y te espiaba. Que?, si sigo soñando así nunca mas voy a dormir y es tarde, la noche es un instante, ahí soy un momento. Estoy siendo olvidado. Siento que todo late a mí alrededor. Entonces la sangre y los recuerdos se licuan. Dejo de respirar y vuelvo con ella al único punto en donde mi vida y la suya son la misma cosa. Flecha hacia delante. Trepamos la oscuridad, y el primer rayo la ilumina para siempre. Entonces es el silencio lo que me atrae y también me aterra. O quizás el miedo de olvidarme los detalles. La imagen del espejo, el reflejo rojo, ese no soy yo.

Será caminar la ciudad e ir a buscar la verdad, avanzar retrocediendo como un bailarín retirado. Con un gesto de gloria tapado por pura angustia.

- Como te trataba ella?
- Bien, pero siempre pensé que se merecía otra cosa, que conmigo no le iba a alcanzar, eso es mortífero…
…mortífero.

- No era esa la pregunta, o sí?.
- No, pero necesito llevar la conversación para otro lado.

- Pero hay tiempo.
- Mmm, no sé, depende.

- Bueno. Contame donde la conociste.
-En una fiesta de disfraces.

- De que iba disfrazada?.
- De nada. Vestida como en cualquier otra ocasión. Más arreglada.

- Y vos?.
- De Barney.

- De que?
- De Barney, pero ya, no tiene sentido esto.

- …
- Es un dinosaurio violeta.

- Carnívoro?.
- No, que se yo, es un personaje infantil, violeta, con una expresión idiota en la cara.

- Es carnívoro?.
- No sé.

- Tiene los ojos al costado de la cabeza o al frente?.
- No sé.

- Pensalo. Tratá de acordarte.
- Bueno…al frente.

- Es carnívoro.
- Está bien…..Es un disfraz, a quien le importa.

- A mi…
- Bueno, ya sabés. Es carnívoro, violeta, idiota y demasiado abrigado para una fiesta de disfraces.

- No estamos seguros de si es carnívoro… no recordamos donde tiene los ojos…
- No hables en plural, odio eso.

- ...
- …Esperá que llamo y pregunto.

(…)

Hola?. Si…buscá el disfraz de Barney, la cabeza nomás.
Porque sí.
Está en el placard.
No. Dale.
Si, ya comí.
No importa.
El sábado.
Bueno.

(…)

Encontraste?
Después te cuento.
Che, tiene los ojos al costado de la cabeza o al frente?.
Está bien, gracias.

- A los costados…
- Si.

- Ves, no te acordabas.
- No.

- Y que pasó entonces?
- Yo la estaba mirando, ella estaba con Clarita, una amiga de ella que se fue a vivir a El Bolsón.

- Porque se fue?
- Quien?

- La amiga, porque se fue a El Bolsón?.
- Porque no le gustaba vivir en Buenos Aires.

- Y con quién se fue?.
- Sola.

- Y con quién vivía acá?.
- Con el novio y los padres de el.

- Y que pasó con el?.
- No sé, no importa, a quien le importa eso, ridículo, pregunta tonta, otra pregunta tonta, me haces llamar por teléfono para ver donde tiene los ojos la cabeza de un disfraz de Barney.

- …
- Se separaron. Ella se fue a El Bolsón, no sabía hacer ni siquiera una sopa quick, vivió toda su vida en Pueyrredón y Córdoba, después en Córdoba y Callao con el novio, después se fue sola a vivir al sur.. los padres de él, contentos, nunca la quisieron cerca. Era peligrosa. Se fue allá y empezó a tallar madera, ví algunas de las cosas que hizo…

- Cuantas viste?
- Dos.

- Y no quisiste ver mas?
- No, si hubieras visto eso…

- Me imagino.
- Que te imaginás?

- Los perros…
- Como sabés que eran perros?.

- Por tu cara.
- Ah. Claro, mi cara de vi las fotos de dos perros horribles tallados en madera.

- …
- Ella soñó desde chiquita con esos perros, cientos de esos perros, con nombres, todos diferentes, todas las noches, entonces comenzó a ser esa, se transformó. Hablaba todo el tiempo de eso, muy contenta con los perros, a mi me ponía la piel de gallina, me aterraban esos relatos. Su realidad, o no sé, lo único que le importaba por así decirlo…empezó a suceder cuando dormía. De día no hacía nada. Esperaba que fuera de noche para acostarse y volver con los perros.

- Y que hacía en la fiesta entonces?
- Observaba todo.

- Te interesó ella, no?
- Clara?.

- Si.
- Mas o menos.

- Si?.
- Si, me gustó un poco ella. Yo estaba sentado, bastante alejado, con la cabeza del dinosaurio en las manos. Julieta estaba de espaldas, y Clara le hablaba al oído.

- Que le decía?.
- No sé.

- Nunca le preguntaste?
- Sí.

- Y?
- Nada, no me dijo nada, o no se acordaba.

- Y sabes que si, no?. Sabés que se acordaba?.
- Sí.

- Ella tampoco tenía disfraz?.
- Si, ella si tenía disfraz. Era su cumpleaños.

- De perro?.
- No, de prostituta.

- Como llegaste a su cumpleaños?.
- Caminando.

- Solo?.
- No, con Matías, un amigo de su novio.

- Y sabías que Clara tenía novio?.
- No. Pero esas chicas siempre tienen novio.

- Sabías a donde estabas yendo?.
- Si, claro, iba caminando disfrazado de Barney.

- Y Matías?.
- También.

- También de Barney?.
- Si.

- Ah, pero ustedes...
- Si, siempre lo pensé…

(…)

…Matías se fue temprano, yo me quedé ahí solo. Después me encontré con Julieta en un pasillo. Me preguntó por el otro Barney. Le dije que era yo. Ahí me dí cuenta.

- Y que pasó?.
- Nos besamos, ahí. Muy tibio, ella si estaba borracha.

- Y te gustó?.
-Mucho…
(…)
…tibio, los dos solos, se sentía tibio, húmedo, oscuro, escuchaba voces y un zumbido grave pero agradable...como un armónico.

- Y a ella?.
- A ella también.

- Te dio su número de teléfono?.
- Si. Me lo dió.
Cuatronueveseissietecincuentayseisveinticinco.

- Lo anotaste?.
- No, me lo acordé.

- Así borracho y todo?.
- No estaba borracho.

- La llamaste al otro día?.
- Si, pero no era. Me dio cualquier número.

- Confías en tu memoria.
- Si.
Cuatroochotreintayunosesentaydoscatorce.

- Jaja, está bien, te creo. Cuando volviste a verla?.
- Al otro día.

- Conseguiste el número correcto…
- No, conseguí la dirección, me puse el traje de Barney y fui a la casa.

- En…
- En colectivo.

- Donde vivía?.
- Vive en Belgrano.

- Sola...
- Sí.

- Y entonces...
- Le toqué timbre.

- …
- No estaba.

- Volviste a tu casa.
- No, me quedé ahí abajo, a esperar que volviera, sentado en la puerta del edificio. Llegó a las 6. Con un chico. Yo me puse la cabeza de Barney. Le dió un beso al chico.

- Su novio.
- Si, su novio.

-No les llamó la atención?.
-No sé.

- Si sabés.
- Bueno, supongo que sí.

- Supongo, supongo…
- Si, claro, supongo, lo que no lo sé lo supongo.

- Entonces?.
- Entonces supongo que sí porque había un Barney sentado en la puerta del edificio.

- Y ella que hacía?.
- Nada, hablaba con el, se apartó un poco, ya no los veía pero se besaban.

- Que pensabas?.
- Que era un pelotudo.

- El?.
- No, yo.

- Ah, bien.
- Si…subieron, yo me quedé ahí. A eso de las 8 bajó él solo. Le pedí un cigarrillo. Me lo dio, asustado. Esperé 10 minutos. Fui a un mercadito y compré un pack de cervezas y papas fritas.

- Que cervezas?.
- Heineken.

- Y las papas...
- No recuerdo.

- …
- …

- Tocaste timbre.
- Toqué timbre varias veces hasta que me atendió y subí.

- Con la cabeza de Barney puesta?.
- No, se la dejé al chino en parte de pago. Si, la llevaba con un brazo, en la otra mano llevaba la bolsa con las cervezas.

- Y las papas…
- Si, las papas también. Tenía mucho calor y un poco de vergüenza, ahí en el ascensor empecé a temblar. Me abrió la puerta.
No muy contenta…
…entré. Tomamos algunas cervezas.
El novio la llamó tres veces en las dos horas que estuve ahí. Ella hablaba por teléfono como si yo no estuviera ahí. Le decía que lo amaba y que quería dormir con el. Que extrañaba sus caricias…no sé, interpreté que ella se excitaba, entonces me acerque y la besé en el cuello.
Ella sentada en el apoyabrazos de un sillón bajito.
Yo arrodillado a su lado la acariciaba y la mordía, ella no me miraba, hablaba y hablaba, yo me agaché mas, la empecé a acariciar…ahí.

-Con el disfraz puesto.
- Si. Es muy ridículo, no?.

-No, es.
- Se tiró en el sillón boca abajo, mientras seguía hablando por teléfono, me quedé arrodillado. Giró la cabeza y me hizo señas como de que…siguiera. Y se dio vuelta. Ahora estaba boca arriba diciéndole a su novio que la llamara para despertarla, también que se acordara de pagarle las expensas y no se que mas. Me bajé el traje un poco, por debajo de las rodillas, ella pegó el tubo contra el hombro y se bajó los pantalones flexionando las rodillas. Estaba descalza, tiró el pantalón contra la mesa del televisor. Y yo bueno, empecé a besarla ahí.

- Ahí donde?.
- Ahí en…ya sabe donde.

- Porque dejás de tutearme?.
- No sé.

- Entonces...
- La besaba, y la acariciaba, el televisor estaba en mute, mi ojo izquierdo veía nada, el derecho veía el escorzo de su cuerpo, un fragmento, ella tenía ahora solo una polera corta de lana roja.
Enfocaba eso y la teta.
Recuerdo la imagen del televisor, también.
El pantalón quedó como una vecorta invertida sobre la pantalla.
12 Monos.
La parte de la fiesta en la casa del padre de Brad Pitt.
Ahí sentí mucha pena.

- Pero la seguías besando.
- Sí, en algún momento ella dejó de hablar por teléfono, no podría precisarlo. Simplemente me dí cuenta que ya no hablaba con el novio, y que gemía.
Ella también estaba muy excitada. Flecha hacia delante.

- Eso lo suponés.
- Si, lo supongo…
(…)
… sentía mucha pena. Por el personaje de Bruce Willis.

-Eso también lo suponés?.
- Sí…

- Ella miraba la pantalla.?
- No, pero sabía que estaban dando esa película.

- Como sabés?.
- No lo sé. Estaba en mute. Iba más de la mitad de la película. Sabía que era esa película.

- Bueno.
- Era un devedé. Ahora me acuerdo, corrían los numeritos del devedé.

- Pero podía ser que el devedé reprodujera la música, y en la pantalla estuviera puesto el cable.
- Como sabés que había música?.

-Porque no recordás en que momento dejó de hablar por teléfono.
- Y sabés que música entonces?.

- No, y vos tampoco.
- Yo sí lo sé, pero eso me lo guardo.

- …
- Bueno, no había pensado en eso. Ya, cuando me estaba por ir me dijo que tenía que ir a devolver una película.

- Pero podía no ser esa.
- La música era Bob Dylan. No se que disco.

- No, no era Bob Dylan.
- Y eso como lo sabés?.

- Porque a las mujeres no les gusta Bob Dylan.
- Y si lo puso su novio?.

- Ella lo hubiera cambiado cuando el se fue.
- Bueno, no sé, me olvidé.

- No, no te olvidaste, es que no recordás que música era…
…y te molesta.
- Bingo.

- …
- Ella acabó, me dijo que jamás jamás jamás había sentido así. Y yo mirando el traje todo apelotonado en los tobillos, me dí cuenta de que a mi tampoco me había pasado algo así, nunca.
Si al novio se le ocurría llegar de improviso en ese momento el cuadro hubiera estado completo.
Después nos quedamos en el sillón, abrazados. Yo le hablé de mí.
Le conté de unas vacaciones en San Luis.

- Porque fuiste disfrazado a su casa?.
- No sé.

- Y si ella no hablaba por teléfono con su novio?.
- …

- Hablaba con vos.
- …

- Que pasó después?
- Después me quedé mirando el reflejo de un espejo en el otro extremo de la habitación, un recorte de los dos. Ella apoyando la cabeza en mi hombro, dormida. Un reflejo rojo, los dos…desnudos ahora. Una imagen muy familiar. Me quedé dormido.

Flecha hacia delante y el muñequito se mueve, con las de los costados gira. Si deja presionada solo una de estas el muñequito girará sobre sí mismo. Mas allá del bosque de sus sueños, siguiendo el camino, encontrará frutas de 200 puntos cada una y el Koala le indicará hacia donde seguir. No lo eluda, no lo ignore, el Koala es muy bonito pero es malo como el demonio.

(Mientras dibujaba una esfera con unos bichos bastante graciosos adentro se me ocurrió hacer uno malo. En unos días voy a abrir el cuaderno y estará el malo, sonriendo, satisfecho, habiéndose comido a sus compañeros. Un tiempo después va a extrañarlos, va a llorar, las lágrimas van a ocupar la esfera ya que no tiene ni fisuras ni desagüe. Entonces se ahogará, preso de su propia angustia.)
El del espejo no soy yo, detrás mío no hay nada. Tengo que empezar otra vez. Flecha hacia adelante. Espero recuperar el sueño de la noche de anoche.


Foto: Gordon Parks

1 de mayo de 2007

Cierra aprieta mezquina.




Comisura, aguda en la madrugada molida de cansada entona, rara a tanta distancia de aquella que ahora no es, nunca será. Acomoda la pierna, estudia sin ninguna gana. Cierra aprieta mezquina, ¡de nada!, contesta. Envenenada te toma niega y aconseja. Tirita, enfría la cena. Te mira con indiferencia, oscura la mesa, rodea, esquiva, musita, sin destreza, exacta, se transforma. Acaba por perderla.

Que me reciba en la puerta, vestida y maquillada, desprolija, empuja la hora. Esa gota no es una lagrima. Se emborracha sola me cuenta esa historia trágica, se humilla, no confía en mi palabra y la fisica no la afecta. Se agota mientras rema con la mano y escapa lenta y ridícula, o grotesca.

Acaba de perderla. Necesita verla, venera, odia. Espera, desespera, especula, se levanta y repasa metódica. Se exaspera. Llama. Certeza, instintiva, examina un mapa. Exagera, habla, no para. Planea, desnuda despliega la histeria, se entrega, se excita, trepa, acaba. Maldita la nena, bestia, mala, llorona, pellizca, suena desconsolada. La angustia la llena. Revisa la ropa, encuentra la caja que busca, fuma y se tranquiliza.

Una melodía afuera la domina. Le da la espalda a su vida, la niebla la tapa entera, que llueva. Resuena una pregunta que hiciera, sin respuesta (todavía). La pereza la sujeta, se tumba, sueña despierta, Que duerma, es hora, la mañana se acerca y brilla más allá de la cortina.

Cavila enfundada de cama si canta sentada. Estira la sábana. Elimina la mosca ingrata de su memoria, no se lamenta, desayuna calma. Se despereza, bosteza. Ahora no lo precisa, la casa gotea, la casa rechina toda. No le molesta. No piensa, no escucha, apenas suspira, no recuerda pero no olvida. Nunca olvida.


foto : Martin Munkacsi

20 de marzo de 2007


Los dos con otros dos ojos se miran de nuevo. Ella lo requisa, le acaricia la cara e intenta reconocerse ahí, en alguna de tantas cicatrices, el baja la vista, intenta decir algo pero no sabe que. Elige quedarse callado, mirando el suelo. Es que no se puede solo ser piensa ella, porque me abandona, piensa el, también de que se olvidó de regar las plantas otra vez, y ellas rezan misericordia, amarillas, demandantes. Imagina su casa sola, muy a menudo y la recorre con la imaginación y la memoria fijándose que todo esté en orden. Es frágil y permeable en la calle, tal vez debiera invitarla a comer, pero llega a darse cuenta que de tan apresurado volvería solo. Porque el beso el beso el beso y otro mas y una mirada de donde se fue el rencor demora demasiado, ambos miran sus relojes. Por primera vez. Ella siempre está apurada. Porque elijo acordarme de todo esto ahora, porque parte de mí está en otro lugar en otro momento. Porque ella no se puede defender de mi, en seguida todo esto será una conciencia desarticulada, una pérdida de tiempo, otro intento inútil y valiente. Lo perdido no se recupera, eso que parece estar atrás pero está sobre, cerrado. La comunicación se va obtusa, dos figurines pegados a una pared, estáticos mientras cientos de pilotos amarillos y negros avanzan arrastrando portafolios, cortando la lluvia por milisegundos, habla de si misma, juega al yo-yo y todo parece volver a la normalidad. La humedad y bares fascistas, la imposibilidad de una mesa afuera, los precios. “Perfume nuevo” susurra ella mientras el recorre la cocina intentando recordar si los cajones estaban todos abiertos, es imposible, pero así aparecen. Un gato amarillo camina la cocina, es imposible, pero así aparece contoneándose, desafiante. “Yo no tengo un gato”. Ella lo abraza y se pierde en el perfume nuevo y las nuevas posibilidades pero las viejas heridas le amargan el gesto. El se acerca a acariciar al gato, que se estira todo lo largo mientras ella recuerda una mañana de sexo. Con las zapatillas mojadas en el mismo abrazo dos personas diferentes lloran como la primera vez.

13 de febrero de 2007

Sin debe ser de sin.




veni veni creeme intenso creceme o bostezar cantame grita quedate o irte adentro mio manera rara esa la tuya que amenaza desde alto otro merezca débilmente escuchar susurrando en la oscuridad mi oido me pidió aunque la habitación absoluta enciéndase duerme otra vez cuantos grises! sin conos valiente ni bastones mirate ahora las doce mienten y rendijas del cielo de estrellas esteril aislada mortalmente esperando me-no-ami-no quebraste bosque adentro arrancaste ramas ensangrentada de aquello pentagono de respiraciones confundidas puede ser este este o aquello o mas nomas no cautivo igual como te como que observo detalles de cara aparece la tuya que no me mira afuera nube uno acelera se pierde y no se hundió esperé atrasado volátil masticando palabras arrepentidas ellas duermo parado hasta el rayo de sol perpendicular bieeeeeeen se ríe entonces imposibilito todo falla mientras pareces una estatuilla o un mito e imagino canela pequeña se envenenó hoy voy olvidando partes antes de convertirte se apagan algunos de los monitores y de repente olvido la forma de tus orejas y que paso! bruma sobre tu panza desaparece el ombligo esfuma explota como ninguna una de las luces de tu espalda ahora que no se donde termina en velocidad no llego no entiendo ni veo contraluz de detalles que conviene si te vas una sola vez y no vas a volver casualmente próximo a desaparecer o despegarme mientras estas estacada a vos misma y un sueño recurrente es empapada pidiéndome pedir perdón yo conmociono te abrazo la humedad y SOS otra mas mientras yo sin las funciones mas básicas ahora soy lobo ahora una vaquita de san antonio un cuello suave apreciada por mis teorias de conjunto y seis patitas todas iguales te caminan mia siempre chiquita estirada y convencida de fuego expectante comiendo zanahorias esperando el agua hervir musitando palabritas que solo tienen sentido si yo las escucho siempre me pierdo y en los finales despierto espero encontrarte ahí

8 de febrero de 2007

Tomorrow.

4 de enero de 2007

Escarabajo.

La puerta se cierra en la oscuridad es la espada de luz y un escarabajo y otro tal vez otro una señora (grande) se esfuerza por romper (otra vez) su propio récord (sin que nadie lo note) cuando (justo) el camión de caudales (dos) vienen por el camino ciego (oscuro) y luces (de un falcon) con solo una persona a bordo enojada porque el hada no vino (esta noche) como la necesitaba el papel se amontona (se lee) se borronea y la silueta de una nena (se empaña) porque afuera hace frío (adentro calor) y un color oscuro (que no prefiere) está ganando la vista (modesta) de un lugar pequeño (y elevado), acá el sonido de un ascensor (anónimo) que no la deja (a mi tampoco) dormir (por diferentes motivos) el soldado espera (somnoliento) su turno de vida el uniforme (hecho a medida) aprieta en los hombros camina un perfume (una mujer) que recuerda y no lo deja pensar (claramente) cuando tendría que poder hacerlo (b)risa salvaje (ajena) trae un recuerdo (vacío) que aún no pregunto donde estas? (esta noche) me olvido de vos (pero mañana) se me vá a pasar en este mismo instante vos bostezás (o te reís) como saberlo pero te aferrás a la almohada (infantil) o a una promesa (que rompi) estas tan linda (o tan olvidada) pero tus ojos no brillan pienso apagás el televisor (y el cigarrillo) pero no te dormís tan fácil como antes prendés otro cigarrillo (de insomnio) y toses (tres veces) mientras el prepara té (para vos) y mira fijo la corona de fuego en un pueblo (cercano / dormido) te recuerda un tercero (o cuarto) la madre se aferra (con ventosas) a un hemisferio violento (desconocido) de si misma (desenrosca) recuerdos cálidos (aunque fueran fríos, porque eso sucede, todo el tiempo) y los estatiza con la voluntad (en los parpados) el chorro de una canilla abierta (adrede) golpea todo lo que toca y (coloniza) la cocina hasta un frasco (sin tapa amarilla) de café molido y (de algo) hay que vivir! con libertad vigilada arroja (una serie de flores) y perpetúa una declamación (en forma de lluvia) te libera así (sin que lo sepas) y cae al suelo llorando (deshecho) desenfocado de rabia (que pena) gritando (hacia adentro) que todavía te ama, una mosca (dos) recorre la mesa (abandonada) repleta de dulces y una ensalada de remolachas un tiroteo (de dos amantes) y una ría de sangre (de un mar de lágrimas) bucea (profundo) y encuentra (mas profundo) otro buzo (exactamente) igual a si mismo justo ahí? por señas (nos señalamos) la infinidad de coincidencias (que un traje así permite) obvias entre el buzo que no soy yo y yo le arranco el tubo de oxigeno de un tirón y se va (o me voy) al fondo* y la niña diamante sonríe de nuevo (y esta vez) tiene motivos suficientes (para) dejar sonar el (pequeño) teléfono (tres veces) antes de atenderlo fingiendo (alegría / agonía) cuando los pasos (de ella, ahora) no tienen musicalidad y trata (por todos los medios) de volver a ser aquella (exquisita) mujer que era y debajo de todos los miedos (que conozco) está la culpa de no haber podido (o querido) decir (o hacer) lo necesario para soñar (exactamente) lo mismo en la misma cama en la que dormimos (poco) dobla a la izquierda (perdido) como un misil encendido (furioso) tratando de encontrar el camino (de vuelta) o el (mismo) lugar donde te vio por última vez (con otro) y cuando sean las cuatro se acaba el encanto (un taxi) te aleja (momentáneamente) de ella y todas sus cosas porque son sus cosas (y no ella) las que te (enamoraron) perdieron : el chocolate Águila ceniceros plateados una lluvia potente (a la mañana) pies calentitos (cuidaban) las plantitas la botella de agua (que rompiste tonto!) y un cartel (de veneno) un poster ininteligible) de ratones asustados y una aspiradora (celeste) las formitas de madera (las monedas en el frasco) que robabas (tres) fotos de los cuerpos (de ambos, alineados) en un destello (algunos pecados) de su mirada (y perversiones) con sábanas blancas piernas agujeritos (en los cachetes) manchitas (marrones) en (mis) tus ojos verdes (labios) quebrados (sangrando, mordidos) y pezones erizados (admirando) alguna vaga idea de tu pelo (o que pasó con el) y tanto te amaba (que te vengaste) saludándome (despidiéndote) desde esa que era mi ventana (dos años después).




* Eso se dice de cualquier encuentro real (o virtual) con (un doble ) uno mismo o alguien parecido y (el asesino) es la persona que sobrevive y es.

27 de diciembre de 2006

La Tormenta.

(primera parte)

Ella, un árbol y otro cercano con hojas rojas, creo que era Otoño.

Sonríe esperando que la mochila del baño vuelva a cargar.
Se prueba collares, tose.
Chiquita con un vestido de lunares, cachetes colorados, saltando sobre las piedras con las rodillas raspadas.
Conozco su cara de memoria.
Sonríe con el delantal puesto y mochila lila, la boca muy abierta, le falta un diente y está muy orgullosa de sí misma.
A veces la veo bostezando, en lugares en los que no está, y me contagia.
Cruza la calle apurada, consciente de su propia agilidad.
Se mira al espejo, desnuda, con zoqutes rojos.
Sus pìernas.
Camina en puntitas.
Celeste y amarilla me mira mirarla, arquea las cejas recién en la tercera foto.
La uña del dedo índice pintada de rojo, un poco masticada.
Duerme hecha un bollito contra la pared, su cuerpo se transparenta, ella misma se ajusta la sábana con fuerza como si estuviera peleando con alguien y esa fuera su piel.
Estudia en una posición bien incómoda, usando tres sillas, el pelo lleno de hebillitas de todos colores.
Acostada en el césped, verde fosforescente, desafiante, con una ramita colgando de los labios (le quita todo lo desafiante).
Acostada en la arena, duerme, con una toalla de almohada y un libro abandonado a su lado, un termo, un mate lleno de arena, un paquete de galletitas.
Come pizza y me mira con tanta dulzura, peinada con jopo y una remera celeste muy liviana con una inscripción que no descifro.
Fuma y se pinta las uñas del primer pié, rojo, sentada en el piso de madera. Una zona del piso refleja parte de la izquierda de su cuerpo que no se llega a ver claramente.
Las uñas de los dos pies perfectamente pintadas de rosado, cara de satisfacción por el trabajo bien hecho.
Hace morisquetas, endemoniada...de espaldas.
Prepara café con leche, después creo que se le cayó el sachet de leche al suelo, que había dejado apoyado contra una botella vacía, no hay foto de eso.
Imitación de Mickey, cara de Mickey.
Cara de Bart, con los dientes apretando los labios.
Manos en la cintura, vestidito psicodélico, libro pesado en la cabeza, creo que estaba descalza
Sentada en la arena sonriendo, una señora que pasa caminando un tanto desenfocada parece envidiarla con ganas.
Toma agua de una botella grande, después se volcó agua encima, y se puso una remera mía.
Apoyada contra su nombre en un edificio militar, es una de las caras mas graciosas, un jean ajustado, oscuro, zapatillas converse negras y musculosa negra, nunca ví que se vistiera de esa manera, creo que la ropa no es suya, quizás se la prestó alguna amiga, no sé, no entiendo. Ah, hay una flor color rosa a un costado.
Habla por teléfono apoyada en el marco de la ventana oxidada, se muerde el labio, preocupada, tiene el pelo suelto todo revuelto. Parece una loca a la que le concedieron un llamado desde el psiquiátrico.
Sopla velitas, con los ojos cerrados, antes de llorar desconsolada. Después de un rato nos quedamos solos, y sin palabras.
Una cara que no descifro.


(segunda parte)

Se tumba en la cama, le acaricio la espalda, las paredes están llenas de cuadros lúgubres, marrones y grises, la cara de un negrito que llora, una casa abandonada, cosas así. Ella tiene sospechas bien fundadas pero no le voy a decir nada. Hace calor, respira agitada. Me pide que la desvista y se duerme. Se despierta algunos minutos después, me pregunta cuanto tiempo durmió, me pregunta la hora, me pide perdón, no entiendo porque y se vuelve a dormir mientras trato de alejar a los mosquitos que zumban alrededor, con una mano le acaricio la espalda, con la otra hojeo una revista Gente de los 70's con problemas de humedad. Hay una foto de un supuesto playboy de bigotes, muy flaquito, da un poco de pena, pero el se la cree, con una rubia bastante mas alta de la mano. En la foto de al lado estan en un auto descapotable buenísimo. Encima con letras rojas dice "El año que viene me voy a vivir a Mónaco". Donde debería figurar su nombre hay un manchón amarillo de humedad seca. El ventilador va y viene, cuando vá vuela todo lo que alcanza, cuando viene sopla tan poco, trato de dejarlo fijo pero no quiere, y cuando lo fuerzo una de las paletas hace un ruido horrible cuando choca contra los alambres., ella se despierta sobresaltada con los ojos redondos y grandes y hace un gesto de dejamedormir. Desagradecida. Se desploma y sigue durmiendo. Y si me come la mano y te salpica con sangre?, una escena así podría suceder perfectamente, en ese lugar, con este calor, los mosquitos, los cuadros lúgubres y las revistas Gente de los 70's. Pero no, le sirvo un poquito de agua, y con los dedos le mojo la frente, sonríe, dormida. Me lavo los dientes, escribo. Miro gente afuera, apoyado en el marco oxidado de la ventana del primer piso. Pasan dos chicas, una muy linda, la otra grita. Fumo un cigarrillo, viene una brisa fresquita, y agradezco estar ahi apoyado para recibirla. Un perro se enoja con su dueño, que no tiene collar. Ahora lo muerde pienso. El perro se retira, con honor camina mas adelante sin esperar al viejo, que lo llama enojado.

Truenos, viene la tormenta, caracoles Batman, tormenta de toda la noche, mañana oscurísima, 3 días de lluvia intensa, yo estoy con ella encerrado, que me importa.






11 de diciembre de 2006

Agua Blanca, Pato Negro.

Cálido el Rayo.

Le dice a la persona que tiene mas cerca que le falta el aire, lo busca, busca el aire y se despierta bien Domingo bien arremangada, remoloneando medialunas que no aparecen y bosteza bien grande todo el aire de sueño feo y pesadilla incorrecta. Soñar con lo que no debe, dicen que no tiene la culpa, pero no se puede evitar y eso sueña, llora despacio por algo que no está. Cuenta hasta seiscientos pero no desaparece y se renuncia a si misma hasta el próximo Domingo en el que tiene cerca de 42 metros cuadrados de libertad. Se esparce por todo el ahí de ella, cree comprenderse y se descomprende con un llamado que no espera pero se ocurre sola ocurre y la calle esta oscura y está agarrada a todo ese pedazo de mundo que el también pisa, entonces se siente acabar pero renace una y mil veces deshecha y todas las mujeres.

El bebé está a un costado, su corazón chiquito despelota todo a mamá y ella está bastante orgullosa de lo que logró. No está enamorada pero tiene un hijo y está embarazada otra vez, entonces fortaleza y puede maniobrar todo y se alivia de que le toque a ella que lo puede manejar y pide perdón y llora y se cae al suelo durante algunas horas y cree creer que no IRA, pero se retuerce porque debe manejarlo y tener fe y alimentar enseñar y cuidar y no le sale.

Tan cariñoso y cálido el rayo que se parece a mi y no intenta andar solo pero ejecuta maniobras de evasión, como corresponde. Te susurra y desaparece mojado pero cuando vuelve seco intenta convencerte que no fue él al que viste.

Nada de eso, y no es tan fácil verte, si no lograste enterrarte entonces mejorar no alcanzará y deberás volver remozado o hecho de nuevo, levantando una banderita de colores bien amenos, celestes, pasteles, blancos, transparentes.

Vos escuchas paciente, esperando que algo de eso cambie, pero todo va a seguir igual, el no va a volver a hacerte reír, tratás de acostumbrarte pero no es eso a lo que te querés acostumbrar y esperás porque querés acostarte en el césped y sentirte enamorada, soplar y que el aire te devuelva colores e imágenes que no se van a repetir.

Vas a tener lo que te merezcas. Violines. No le preguntes porque, utilizá tu tiempo porque nacemos solo para morir.

Te voy a estar esperando así, entre las nubes de cada uno de los días nublados en los que llores para tratar de apagarme, pegado a la ventana, en gotas, húmedo y muerto.

Me gustaría no tener que regresar a escuchar nada, pero esos gritos me son muy familiares entonces tendré que volver, consolarte y jamás dejarte sola.

30 de octubre de 2006

-

Ahora llueve, lejos, acá todavía no. Entonces esperemos un rato, y recemos porque llegue el agua y nos tape, porque sino no se donde vamos a esperar. Bajo el agua no nos van a poder escuchar, ni yo a vos, abajo del agua no hay arañas, ni cosquillas ni migrañas. Nadando en el mar se va el rencor, y cansa, para bien. Y después te quedas bien callada. Nunca te escuché cantar.

Caminamos por una calle atestada, corta, en la que no conocemos a nadie, compramos el diario, y productos desconocidos. Comemos rodeados de bolsos, salimos, esperamos, hablamos sobre menta, vemos quien aguanta mas el calor, jugamos probando cuanto tarda el hielo en derretirse, me reprochás antigüedades, te escucho y te acaricio la espalda transpirada. Buscamos una remera mas liviana y te la cambiàs como te enseñó tu mamá. Me contás como nos conocimos, como te transformaste en princesa, sobre un choque y un vecino que te regalaba ciruelas.

Seguimos hacia abajo, leyendo, esquivando y golpeándonos entre nosotros solo para confirmar que estamos ahí. Hablàs por teléfono con tu empleada domestica que entiende que sos feliz y que no querès volver. Después lo transmitiría, deseando secretamente correr la misma suerte, creyendo que vos sos algo así como la heroína de las novelas que ella mira a la siesta mientras espera que el lavarropas termine el programa. Escuchàs ladridos por el auricular que se transforman en melancolía. Se te acaban las monedas y las noticias. Es temprano y hace calor.

Conseguimos un lugar donde quedarnos, ahora todo esto es nuestro, nuestro y seguìs durmiendo, yo miro por la ventana, fumo y soplo el aire caliente que quiere entrar.

Hay varias cosas en la canasta de ayer. Ayer que bajamos a tomar algo y nos peleamos, pero dormimos juntos, vos para un lado, yo para el otro. Durante la noche te acercaste un poco, no más.

Yo no te puedo explicar nada, tampoco quiero, mientras me lavàs la ropa cantàs una canciòn de Chavela Vargas.

Yo quiero luz de luna
Para mi noche triste
Para soñar divina
La ilusión que me trajiste
Para sentirte mía, mía tú
Como ninguna

Pues desde que te fuiste
No he tenido luz de luna
Pues desde que te fuiste
No he tenido luz de luna

Si ya no vuelves nunca
Provincianita mía
A mi senda querida
Que está triste y está fría.

Entonces te espero en la vereda y aparecès soleada, con lunares, preparada para todo, saltàs el ultimo escalòn y se te caen todos los lunares del vestido celeste, sos mas liviana que cualquier otra cosa que conozca.

Te asusto y corrès confundida, para que apurarme si no vas a volver. Ya no recuerdo en que parte de la canción te quedaste cuando dejaste de cantar. Tu forma de olvidar es abandonar. Pasó por encima de algo y el algo se anuló perpetuo.

Caminamos descalzos, encontramos un espejito, un caracol. Perdimos el espejo y registramos todo para siempre, nuestro reflejo quedo ahí tirado en una playa abandonada, para toda la eternidad.

Entramos en una casa que nunca volvería a ser habitada (no de la misma forma) sobre un montículo de arena, derrumbándose, ahí alguien dejó miles de recuerdos esparcidos, dibujos y esas cosas. Allá no existe el saqueo, la gente respeta el abandono como condición. Tratamos de entender de que se trataba todo, vos dormiste en la casa abandonada, yo mientras leì sobre el fin de la guerra. Te desperté de noche y volvimos caminando lento, porque no sabíamos como volver, básicamente. Tenías fiebre pero se te pasó y cenamos tranquilos, casi sin hablar.

La mañana siguiente no estabas en nuestra cama, creo que barriste mucha arena, porque no la sentí descalzo. Mucho calor y vos no estabas. Parece que tomaste cafè y comiste tostadas con la mermelada que no existe en nuestro país. Así y todo que me voy caminando por ahí, no me cruzo con nadie, voy por la playa, con el discman. El mar está enojado, yo estoy tranquilo.

Dejo el aparato, lo tapo con la remera y cerca del mediodía me zambullo, me meto con el mar, que tan enojado, y por debajo es todo llanto el pobre, y se le nota. Entiendo el mensaje y trato de llevarlo nadando, mas allá pero se nota que no quiere, la piedad es solo humana. Impotente, me retiro para dejarlo con toda su pena falsa, la farsa es sal y agua, no mas, corrientes oceánicas, va y viene, aislado y limitado. Me tiro en la arena para secarme y seguir escuchando a Elliott decirme que todo le recuerda a ella. A mi tambièn y ahí viene otra vez para pedirme perdón, con extremos de espuma. Pensaba alejarme, pero me quedo ahí hasta que me tapa y Elliott se muere diciendo que Todo para el significa Nada. El discman no funciona ya, está mojado.

Vuelvo milanesa y ella reacomodó los muebles del departamento alquilado. Que sentido tiene, le pregunto. No me contesta y asumo que en estos días se va a a cortar el pelo, o me va a pedir que se lo corte. Cocina contenta, no sé que pasó. Termina de cantar la canción que dejó abandonada ayer.

En vez de en mi almohada
Lloraré sobre mi tumba
Pues desde que te fuiste
No he tenido luz de luna
Pues desde que te fuiste
No he tenido luz de luna

Yo siento tus amarras
Como garfios, como garras
Que se ahogan en la playa
De la farra y el dolor

Y siento tus cadenas a rastras
En mi noche callada
Que sea plenilunada
Azul como ninguna

Pues desde que te fuiste
No he tenido luz de luna
Pues desde que te fuiste
Yo no he tenido
Luz de luna.

Comemos en silencio, otra vez, bajamos a la playa y nos besamos. Ya va a haber tiempo para desaparecer y para perderte falta mucho, todo es ahora, todo sos vos. Todo significa nada para mi, todo es luz de luna. Nunca más te escuché cantar.

20 de octubre de 2006

La Villa del Perro.


no solo es una genialidad de puesta en escena por la economía de recursos y el despojamiento visual. es un asombroso ensayo sobre filosofía y una concepción del cine y del teatro.
obra audiovisual. ajustada a los términos del estilo y la cadencia teatral. encontrando un vínculo entre ambas artes. un vínculo estrecho y único. creo que ahí reside su unicidad y su recurso. cual bertolt brecht, el distanciamiento solo nos conduce a un mayor entendimiento. el artificio se convierte en realismo y emoción. los elementos son presentados a priori. como también las reglas del juego. no solo desde el punto de vista formal de la obra, sino su fondo y hasta crítica mirada. perspectiva ética: ¨cada hombre es un fín en si mismo, no un medio para fines de otros. debe existir por su propio esfuerzo, sin sacrificarse a otros ni sacrificar a otros para si mismo¨ de ahí se desprenden el destino y la falta de Grace: arrogancia. arrogancia explicada en un eminente diálogo que mantiene con su padre. arrogancia de perdonar por no considerar iguales a los demás. arrogancia de exculparlos. de exonerarlos. su error es dar a pesar de su propia firmeza. para no caer en el juego de Dogville hay que defender el egoísmo como virtud. como individualidad. individualidad como firmeza.

Ella Copirait.

13 de septiembre de 2006

Sola, Descalza. Retrato Naranja.


L no se despierta todavía, está en un agujero de recuerdos cerrados. Entre algunos juguetes que había olvidado le molesta un juego de encastre con forma de T. Inmediatamente una abeja en la que el rosa reemplaza al amarillo. Entonces la tiene él entre sus manos, bastante mas pequeña de lo que la recuerda. Le hubiera gustado no tener que verlo, pero sabe que esta vez puede ser un poco mas dulce que la última.

Algunas cosas son tan amargas, hacen tanto ruido y finalmente duelen tanto que mejor hablar por teléfono y tratar de ordenar bestias ajenas y es que a veces se puede convencer de eso.

Lo vé un poco deslucido, hasta su sonrisa, pero es que así con la camisa rayada podría volver a enamorarse, fácilmente esta vez. Pero quiere que conste que consiste en un sueño y que por la mañana todo tendrá que estar tapado con tierra o cemento y ella mas despierta y acorazada, de día.

Entonces la despierta una lágrima muy salada y está sola, otra vez, pero en la casa inmensa de una abuela muerta y enterrada. Observa durante un rato el cortinado naranja que el sol hace brillar. Se queda quieta, tan cómoda, tratando de recordar todo aquello que ni siquiera ya puede llamarse recuerdo. Solo aparecen su sonrisa, la camisa y desenfoca el fondo naranja. Trata de entender porque la bombacha es un bollo a los pies del acolchado, porque está desnuda si cree haberse dormido con el uniforme de dormir, y un libro aburrido descansando contra la puerta pesadísima, a seis metros de la cama.

Estuvo sola el resto del día, sabía que iba a suceder, algo planeado por meses ya estaba sucediendo y era bastante mas divertido de lo que había pensado.

Es que necesitaba parar y dejarse llevar por una corriente de pensamientos sin freno. Ni el trabajo ni la facultad se lo iban a permitir, entonces ahí si tiene que intervenir la persona. El nuevo él no se imagina, ensayando música estúpida, que la nueva ella se olvidó durante todo un día de sus besos empalagosos.

Camina hasta el baño. La casa está cubierta de polvo, los marcos de las puertas son altos, los pasillos tan anchos y oscuros, desparejos, llega al baño amarillo contenta. Espera casi un minuto hasta que sale agua del grifo y mientras tanto boceta una silla de ruedas y labios + un lunar en el espejo. Así desnuda se llena de agua.

Prepara mate en una pava grande como una gallina en una cocina del tamaño de su departamento. Y ahora todo esto le pertenece legalmente pero plutónicamente tan ajeno y neutral.

Totalmente despierta busca un paquete de galletitas en la mochila del rincón mas iluminado, y se ceba mates con una cacerolita bastante acorde. Sale al jardín y la luz cálida de las once de la mañana le dice corré a la fuente de moho. Ella, jean y remera blanca corren a una velocidad que creemos única. Permanece sentada observando el agua podrida y los espermatozoides negros, fumando cigarrillos hasta la una, lapso en el que pensó casi exclusivamente en alguien que no la conoce y una cartera naranja que no terminó. Absurdo pero no.

3 de septiembre de 2006

Te Despertás Ahora?.




Seis líneas rojas, venenosas, encuentran una bola de cristal invisible y la atraviesan, se mantienen en el espacio por unos segundos, y caen cenitales, vertiginosas, como gotas de lluvia de plomo, en absoluta verticalidad. La ciudad las espera completamente plateada desde muy alto y se ve todo tan limpio desde ahí, ese lugar tan inaccesible desde la inmovilidad, Santa Fé y Austria, por ejemplo. Pero muy arriba, donde van a parar todas las miradas esquivas, las que no se corresponden, descansan también ahí todos los pensamientos quietos de todos los ellos que pensaron en todas las ellas que jamás se detuvieron en los detalles ni se molestaron en pensarlos (a esos ellos). El está ahí arriba, vive doscientos metros mas abajo, pero esa clase de pensamientos quietos lo alcanzaron finalmente, tan concreto que se creía. No sabe que día es hoy, ni supone, pero afuera es Martes (que significa Martes?), pero afuera esta ella. Ella viaja en colectivos, mastica bronca, aprieta su bolsito, llora a escondidas ya no se acuerda de su cara y se enoja con dios. La distancia los reconvierte en tubitos de vidrio llenos de miedo. Y ahora se pierde la referencia de quien es ella quien es el y quienes somos nosotros.
El viaje, que comenzó siendo una aventura para los dos, cuando se veian y notaban tan parecidos y tan lindos juntos. De la mano, cruzando una avenida nueva, intentando hablar un idioma que ninguno de los dos sabía, todo era nuevo. El sabía si ella tenía sed, ella si a el sol le molestaba y actuaba, lo cubría finamente, vivo interpretando algún papel que me tocó seguir, escuchando una sonoridad y percibiendo todo de una manera extemporánea, una cosa universal, inexplicable.
Me gusta tu sombra.
A mi no me gusta, tiene una nariz o algo que yo no tengo.
No me digas eso.
Es que estoy muy contenta.
Porque?.
Porque me tratas como si no me conocieras.
No es asi.
Como es?.
No me acostumbré a vos.
Y eso?.
Despertate.
No duermo.
Que haces?.
(Verano).
Yo hiberno en Verano.
Y ese ruido?.
No se.
Vamos a ver?.
No, quedate aca, yo voy.
Traeme una Coca Cola.
Bueno.
(El le dá un beso en la pantorrilla, ella trata de acercarlo al centro pero el sale despedido con tres pesos en el bolsillo, el alma un poco mas adelante que el resto del cuerpo. El quiere volver a verla antes que el tiempo se acabe para los dos. Como si el tiempo pudiera acabarse, piensa, que ridículo. Mmm, no tanto. Que pasa si un día el tiempo se acaba. Que pasa si un día te despertás y la música no existe mas? Como explicas de que se trata? Cantando? Estás completamente loco. Ahora. Porque habrías de vivir con optimismo?. Casi todas las personas que conozco practican el optimismo, yo me escudo de eso. Si, está bien, pensemos que algo bueno está por venir, algo así como creer que los extraterrestres un día nos van a explicar todo. Pero no hacés nada y soñás nomás. Nosotros sentados con las piernas cruzadas en sus naves, de locales en una nave visitante. Entonces guardás la persona “real” muy adentro, la sacás a relucir cada tanto, como cuando el Pavo “real” abre su abanico ridículo. Mientras tanto esperás. Y perdés tanto tiempo explicando qué sos, definiendote (con acento y que no sos a extraños inclusive, tambien que crees, que opinás de esto y aquello, plantando tu bandera por todos lados, hablando hablando hablando, fijate que no sirve de nada, el amor no se explica, yo no me lo explico, pero esta mas cerca del tacto que de ninguna otra cosa, incluso sin tocar nada, te lo aseguro).
Todo cambia cuando el vuelve con la Coca Cola, es que el no sabe que durante todo eso ella habló con otra persona que ama que no es el, y ahora la configuración de todo esta alterada, que ahora está pensando de otra manera, y que ahora está dudando si lo ama, que ahora lo vé tan ridículo ahí parado con los pantalones chupin, tan moderno que enferma, que ahora lo ve flaco, pordiosero y con una botella de coca cola en las manos, que lástima, todo es tan complicado piensa ella, observándolo como a una figura de cartón de esas que están en las casas de deporte que simulan ser tu ídolo (y siempre son mas petisos, y dan miedo). Y el no sabe nada de todo eso, y de repente se congela su vida, se le congela el cuerpo, ella se detiene, todo se detiene, el tira la botella contra la pared y explota negra y se acerca al teléfono no inalámbrico blanco con cable largo, con los números en el tubo y una base inútil y lo levanta. Apoya en su oreja y lo siente cálido, entonces supone, y escucha algo desde el otro lado. Que escucha? “Que vas a hacer el Viernes?” la voz es bien clara. Es la voz de Clara, de la que estuvo enamorado prácticamente toda la secundaria, y el audio es un extracto que el no imaginó, es algo que sucedió. Que cuando la escuchó pensó que el mundo todo estaba complotado todo para que el fuese un gladiador invencible.
Y que ahora el esta más allá y ella más acá, que en realidad nada se congeló, y que finalmente van a dormir juntos, porque eso es lo que tiene que suceder. Y que cualquier cosa, cualquiera puede ser tomada o interpretada con naturalidad. Y ahora te pongo a prueba a vos que actuás a veces como si fueras Mariano Grondona. Pero habiéndose fumado uno. Suponte que mañana por la mañana en vez de despertarte en esa cama a la que deberías haberle cambiado las sábanas te despertás volando como un ave migratoria. Blanca, con las alas extendidas, planeando un poco, pero batiéndo alas sin darte cuenta, y que todo lo que te rodea o casi todo es blanco, entonces pensás que estás en alguno de los polos, y a tu alrededor ves aves. Pero te pensás exactamente como sos ahora, pero batiendo los brazos. Vá a pasar un buen rato hasta que entiendas que sos un pájaro, cuando eso suceda, lo vas a aceptar con tanta naturalidad, incluso con una felicidad/miedo bastante extraña, difícil de entender. Quizás es que crees que decidir todo, ser racional, que bien te sentís decidiendo. Si pensás que las 600 últimas cosas que decidiste no tienen sentido y son tan poco importantes, vas a ser tan felíz siendo el ave migratoria. Es que finalmente te aburriste de tener respuestas para todo, y de pensar en que tan aburrido es “ser”, “hacer”, y tener que pensar en todo. Cuando algunas cosas fluyen todo cambia. Será eso?, Será eso?.

18 de agosto de 2006

El Control.


Ella siempre pudo y se mueve sola, jamás necesitó ayuda “No quiero tu ayuda”, “No te necesito”, “Andate”. Fuerte como un relámpago de acero, una imagen recurrente que creó de sí misma. Ahora es Miércoles y está sentada en un sillón de cuero marrón mas bajo e infantilmente mas pequeño de lo que yo recordaba de la última vez que estuve en tu casa borracho y enamorado. Ahora iluminada e invadida por una luz bastante y sumamente roja. Sostiene un vaso no copa de vino en la mano izquierda, es que últimamente es algo que ayuda, la imagen que ella quiere ver de si misma tiene una copa en la mano. Ella no tiene copas, pero lo que importa es la imagen que refleja en rojo y marrón. Y claro, el vino que podría ya ser contenido por medio coco y nada cambiaría demasiado. Es sumamente difuso para mí, y eso que nunca no traté de no contarlo. Cree injusto que ni él ni ella ni él vengan ahora que los necesita.

Punto, nadie está, haberlo pensado antes. Está bien, si yo lo cuento, e intento no ser sur o norte el rencor no me va a servir de mucho solo veo los contornos y finalmente me voy a derretir porque todo lo estoy pensando yo, porque nada de eso realmente existe. Porque seguro habla en voz baja en algún bar con algún desconocido para las dos ellas. Bastante irreal se me ocurre.

Pero no, y esta es la parte menos fácil, porque de tan inimaginable es mas real que todo, y todo es para mí todo, lo opuesto a tirarse por el balcón, todo lo otro.

Sentada en el sillón marrón más bajo del mundo con una copa de vino en la mano, escuchando Bethânia, fumando, escuchando la gravedad de que nunca nada perdido en amor se recupera. Así la quiero pensar. Y el tiempo se le estira, dormilón. Tenés todo controlado y es cuando las cosas mas importantes pasan tan rápido, te esquivan como anguilas, y mientras tanto te maquillás y cuando el espejo ya no te refleja es que te hundiste nena, sin haberte dado cuenta.

Ahora que le quedan pocas lágrimas y pocas ganas es que las lágrimas caen de a una y marcan el tiempo en regresiva hasta el sábado cuando va a derramar las que tiene guardadas y los lagrimales pidan refuerzos.

El es una especie de daltónico o mas bien un ciego, pero bastante particular. Porque no ve nada que no sea ella, bastante estúpido también porque menos escucha y pierde.

El regreso confunde la vista y el fuego no la quema, pero la deja ver que se mueve ahí entre las sombras y a veces necesitará recordar que ya no es tan chiquita y va a tener que retomar el control de su vida.

7 de agosto de 2006

Volver Partir Mirar.

Estar menos que la media perder mitad e imitar menos para poder sentir que allá lejos en medio de algo importante se recrea un puñado de algo reconfortante que no reconocemos pero a las que intentamos asistir aunque no lo vea en alguna de las 6 horas que perdemos entre paréntesis y me lo cuenta un rato después por teléfono cuando habíamos acordado no hablar recibo un llamado no esperaba que fueras vos que alegría y que tristeza que la melancolía no es solo algo que suena bonito que me afectan esas flores que no son tan cliché como dicen tantos te empeñas en no recibirlas hasta la tumba blanca o hasta Hawai tan lejos como en esa película en la que el hizo tanto por ella en la que la ropa no te queda tan bien como pensas finalmente no sos tan rencorosa que vas a perdonar todo que sentido tiene envolverte en ese algo que te diste cuenta te separa de lo que querías creer podes arreglarlo pero ya no pertenecerme no tiene un precio de coleccionista exquisito verdadero y relleno me queda un objeto que uso todos los días y otro que se va desarmando y desgarrando pero que las estructuras mas pesadas son mas complejas y hechas de otra manera que te rodean y protegen y de alguna forma necesitas ese otro abrazo que estremece hasta tan adentro que da miedo cauta tan refinada desarmada y verborragica pidiendo a gritos que le devuelvan a su amor que ahora viaja en colectivo parada pensando en como deshacerse de todo rastro molesto inútil doloroso entre paréntesis barre bajo la alfombra que compro solo para que una mesa quedara mas linda no es esa la función de nada que necesite dormir mas pensar menos olvidar mejor si no entiende o le resulta mas fácil quizás deba hacerlo así dejarlo así nunca eso vale eso siempre equivale a otro precio otro no existe casi un delantero desastre perdido en el área contraria cuando su equipo solo defiende no marca emplea todos los trucos que le enseñaron y fue aprendiendo incluso hasta aquellos que vos sabes que no funcionan pero son tan naturales como tirar la cadena sabés funcionan tan mal que ya deba guardarlos para siempre porque si hay algo de lo que estas segura es que no queres que tu vida sea así de ordenada otras coordenadas entonces animate otra vez como la anterior de dos años si queres eso anda por eso y no te pierdas por ahi ninguna de las oportunidades deja de compararte con los demás porque te pareces a todos y a nadie cuando tan chiquita tan especial con el pelo enruladito y unos ojos tan azules tan incomparable como si ya te considero de mi distancia todo es tan absurdo me estoy yendo y como me lo decís ahora tan repentino todo tan poco pensado que creer pensar y venir si ya no quedaste de anclar en barro en mediodía de Viernes día tan especial para nosotros en el que las cartas de Viernes solo eran una pauta y palabra brillante poderosa y brillante hablar de oración tu silencio es el silencio sentada esperando esperando cuando debieras haberte vestido un poco mas rápido apropiado y mejor y correr a buscarlo ya que tu cielo no es una grieta que escaparte por ahí volvería sentís no querer compartir nada de tu aire y menos tu tacto gira que gira solo pedile que se quede o decirle algo si aun no necesitar presencia es ahuyentar ausencia oscura que de tan presente pensaste un jardincito todo tan soleado que donde van a parar esas cosas los deseos que no se convierten deshacen en nada que lugar conserva son sombras un poco big bang que regeneran en algo monstruoso un dia aparece y no se quiere ir esto que ahora si es duerme y busca sus ojos todo el tiempo en todos lados y no encontrarlos y despertarse con otros también no dejas de ser vos pero si la perdiste entonces compra el diario y prepara café con leche son solo las siete de la mañana estas sola otra vez todo lo que te rodea todo dice mi nombre entonces me nombrás de todas las maneras posibles hasta encontrar un tono tan familiar como para que el espejo se rompa y yo toque el timbre responderías tan fríamente otra vez todo pasaría desapercibido incluso mi esfuerzo por hablar otra vez te sentirías tan mal poderosa tan mal al respecto y otra vez te darías cuenta que el universo de ideas no tiene nada en absoluto que ver de collar con el mundo real que todo conspira para que todo salga mal que también sos tan dura y lo que pudo haber sido la nena de pelo enrulado piensa en morir por amor porque cree que el no va a volver que esta perdida y se para en el balcón mira hacia abajo ve el fuego de su propio miedo que no tiene suelo que el esta lejos ahora nunca aprendió a dar nunca aprendió a decir lo que sentía entonces va a tener que pelear sola contra la distancia que palabras usar fantasía de ojos de noche cree no sabe como vivir tan temprano piensa en callar un coro de voces y el nunca pensó en nunca regresar porque también se perdió en ella algo se pierde siempre el agua siempre helada dormir volver partir mirar despertar todo rodear. Podés señalar el camino solo con la mirada.

27 de julio de 2006

Que trébol de mis espinas quebradas reparto la suerte que cada cual. Repartir mis gracias, y no me cuesta alegrar. Me enseñaron algunas cosas malas que voy desaprendiendo de a poco. Ya no me importa ser cursicursi, que me importa?. No me importa decir todo lo que pienso, que me importa?. O no me importa quedarme callado, que me importa?

Ni reírme, ni decirte, señalarte mirarte, bostezarte en la cara, quererte, nombrarte nombrasteme, precipitar ni contarte cada una de las pecas y lunares, palmas transformadas, transparentes solamente, en silencio se aprende, solo se aprende. Ya estoy listo, ya puedo volar tranquilo, puedo. Tenés algo que querés tener que podés tener, que?, que vas a hacer.

Y en la fiebre, preguntarle mejor al dios que sí existe, y a el respecto. Es que sin virtud esta vez del dolor que vos elijas, pero te propongo los fríos. Y los globos a los que golpeamos y suben, y en unos segundos bajan y golpeamos otra vez.

La lluvia lava todo, la lluvia que fuerza la ventana con tantas ganas de romper, pero nada porque toda la energía y la fuerza grita adentro, que por fuego cambio y son los astros. Y el néctar por látex. Y las sirenas que me importan, y el reloj que me importa?.

La comisura de tus labios hacia arriba, hacia abajo, no hay pasado, no hay forma de comprender nada, definitivo deslumbrado disparo, no nos caemos mas. Si regreso en forma de aire si nadie se acuerda de mi, eso va a estar bien. Nadie puede decirme que se siente cambiar o no cambiar que es lo mismo que nada, que el cemento preferís, que felíz. Y vos de que época sos?, yo creo que de esta.

17 de julio de 2006

Siesta Ahí, del Limonero.

Le mutea a la tele para que verse si no oírse, para que hablarse. Hábrase visto dice la señora de dedos torcidos, en una calle dormida, de pueblo, con una escoba en la mano, y un viento aciago. Esmeralda de pueblo mentiría si no te dijese que me he desengañado pensó el abuelo, los recuerdos de abuelo, el abuelo se murió y no lo conocí. Que habrá significado todo abuelo. Explicamelo. Que cosa triste la muerte. Allá donde todos se conocen, de alguna manera u otra. Me siento diferente ya cuando camino por ahí, todo parece mas gris y ese no es el lugar donde yo crecí. Recuerdos sepiados de siesta, viento siempre, el duende aparece cuando voy a patear la pelota contra la pared vecina, el duende te amenaza, que hay que dormir, pero no sé las sábanas la almohada, no me gustan, no sé porque, todo tiene olor raro. En algún momento todos se van a despertar, o quizás ya no se despierten, y yo me quede pateando la pelota contra la pared, y ya nadie se despierte más, y me encuentre solo y chiquito en un pueblo, no una ciudad que no es la mía, con enterito pantalón corto de rayas azules. Y sean reemplazados por fantasmas pero de otra época, fantasmas a los que les debemos algo, y vienen a cobrar pero en forma de lamento, no es miedo, es tristeza, que no pueden descansar. Nada mas triste, nada.

Que se fueron tal y como vinieron, desde la nada a la nada y el cementerio del pueblo, en donde nadie quiere estar, una foto de un señor con bigote 1898/1960 que alguna vez habrá discutido con alguien, habrá llorado bajito por alguien, y se habrá deshecho en elogios sobre las habilidades culinarias de su mujer, sabiendo que debe comer todos los días lo mismo.

Que tal? Que buen negocio el turismo de la tristeza. Buen plan para el verano boreal.

Y ahora si me podés contar todas esas historias que escuchaste vos también, de pequeñita, con tanto y tan poco. El cementerio indio en el campo, El fantasma de la abuela del nene de la esquina, no sé. Escucho, ahora.

Entonces la señora de dedos torcidos, ya no le hace caso a ese viento que transporta tierra que quiere viajar a algún lugar menos triste y menos seco, pero la llanura es un territorio inmenso. La tierra pertenece al lugar al que pertenece.

La señora camina despacito, cierra el portín, abre la puerta roja de chapa y entra en su casa que alguna vez fué de todos, de eso hace ya tiempo, cálido, naranja, como la casa. Con su reloj de DRF, la bolsita de los mandados, una olla siempre en el fuego, aunque no haya nadie que vaya a tomar mate a la tarde o a comer verduras y carne hervida a la noche. Entonces sí prepara mates, con cáscaras de naranja, secas que cuelgan del ventiluz que dá al patio, en donde la gata maúlla, pero aún no puede entrar. La señora espera, parada al lado de la pava, con la calabacita de el, que no siempre usa, que usa solo para recordarlo, es mejor decirlo así.

Se sienta en la silla de el, con las piernas juntas. Toma un mate y espera que llegue el primer recuerdo, ya no se apilan, ella ya no los llama, llegan. De alguna manera estos rituales tienen ese propósito, y es que los recuerdos son tan autoritarios. Se puede acordar perfectamente el precio de todas las mermeladas de duraznos, pero no de cómo el se peinaba, o de lo primero que le decía cuando se despertaban juntos por vez dieciocho mil (y es mucho). Ella trata pero peor no puede salir esta vez todo. Tiene miedos, miedos difíciles. Como ya no le importa que nadie la visite ahora teme que esa silla se rompa, o que el limonero del que quedó a cargo envejezca y muera antes que ella misma. Y como eso no puede suceder, cuando se despierta sale al patio, se acerca al limonero, remueve un poco la tierra de debajo, quita las hojas, y acaricia el tronco, calma, podrás pensar que eso tiene poco sentido en invierno, y que el limonero se seque, pero no. Por la tarde lo riega, eso sí. Y le quita algunas hojas que pone en una bolsita de papel que se lleva a la mesita de luz.

Entonces es que se encuentra pensado en el presente cuando lo que quiere es pasado, pasado, por favor. Una lágrima y es que se acaban, de alguna manera el cuerpo raciona, no se puede una mujer que llega a 8 décadas que aunque sana, es una imagen que nadie quiere allá ni acá, llorando desconsolada, no, eso no.

Entonces viene, cruza, el le abre a los gatos, y la espera en la puerta, sosteniendo su abrigo, animándola a que lo acompañe, pasear por el pueblo, y ella no no se niega, no espera a nadie hoy. Ya regó, si, no está mal salir a dar una vueltita, todavía es temprano y el tan buen mozo.

10 de julio de 2006

Sin Lapsos.

Que la esperanza se agota al fin, que no gana el amor, que cosas como el caos dominan todo, que las bùsquedas terminan en nada. Que no aparecès cuando te necesito, que te dejè ir, que la oscuridad avanza, el pasado se aleja y se hace eterno, en algún lugar, olvidado. Que canciones hermosas ya no me gustan, que las ciudades se achican y ya no son inabarcables, que se rompe tu imagen, se desfigura tu rostro, que no quiero estar sin vos, quiero estar con vos, y vos no estàs, que no nos miremos màs, ni nos reconozcamos que posiblemente nos perdamos hacia adentro, en una grieta en la que no entra ningún gancho armado, brazo armado. Encontrarte, ya no es encontrarnos, que te perdiste de mì, te perdì, te perdiste tanto. Un mueble me reemplaza, o un forense morboso. No esperar, abandono, mientras corretea tu silueta se hace sombra, en mi. Todos los sinònimos posibles para irse, para lluvia, que es un verbo, yo lluevo, me lluevo entero, vos escarchàs. Se và con el viento, abandona. Que un pedacito de alma se pierde para siempre, que me entrego, mientras todos se despiertan yo me duermo y los sueños no me dejan volver, que cuando en la playa me regalaste una foto de los dos y una carta, y yo no tenìa nada para darte, que es desilusión, que esperaba mucho màs, que una vez me dijiste la cosa mas real que haya escuchado, que llenaste todo de luz y después nos fundimos en esa llama que guardo, pero no recuerdo, cuando te despierto con tè, y ya no hay nada que decir, asì, que me miro en el espejo y no me refleja, que los valles se hacen pampa, como donde yo nacì y las manchas no salen con nada. Sentir todo sin decir nada, otra vez. Que la desigualdad me calla y la belleza no es ya pura y se muere con las alas rotas, perfectamente rotas, bisagras de algo que se dobla y ya no està, y abre solo para afuera, que salgas, como que salgas, no te quiero ver, como que no, porque no. Una condena elegante de alguien que se rìe de mì, o de los dos. Que los dos somos tres, con velas en una cama ajena, con miedo, desgarrando todo con las uñas ensangrentadas, paredes azules, que se oscurecen mientras pasamos horas ahì, ajenos a cualquier cosa que no seas vos para mi, yo para vos. Que no es lo que pensàs, nada de lo que ella dijo es lo que pensàs, que me engañan los sentidos, una vez mas. Escucharte ya no mas decir nada, que ya no tenes nada para decirme, que el error lo cometì yo, que busco un lugar còmodo para los dos, que alguien se cae, y no sos vos, que vos dormís allá, yo acà, yo afuera, vos mas segura, que te tenìa conmigo al lado de un barquito, no recuerdo el nombre grabado en un costado, pero puede ser el tuyo, es de noche, ahora, ya no me pido mas tiempo, que lo aproveches, que voy a morirme tan joven, dos años fueron seis, pero parecieron dos, que no te tengo que explicar lo que siento, otra vez, pedirte perdòn otra vez, que vendiste todos los recuerdos, o los cambiaste por unos mejores, ahora jugàs a otros juegos, de nena grande. Que no me preguntàs como estoy, como te veo, te veo, si te veo, hace unos dìas y me sorprendiò como avanza tu arte de la invisibilidad, como que de que sirve mirarte ahora, si ya no sos mìa, ni felìz como en la foto en la que te obliguè a reìrte, y sòlo eso te causò una gracia tan autèntica como vos toda. Toda autentica, para mì, lejos, alejados de todo, sintiendo estrellas para nosotros dos, que felices, la verdad, que ahora tan fugaz se fuè, que forma mas dolorosa de olvidarte toda, que te llevàs todo, y ahora donde me ubico, ahì no, es que hay relámpagos. La soledad, esta soledad nunca va a cambiar, no hay ninguna eternidad sin abandono. Caer caer, sin lapsos.

8 de junio de 2006

Nota.

El jabón Lux exfoliación luminosa y mi alergia de brazo izquierdo no se llevan bien.

5 de junio de 2006

Retiro Terminal.

Si es bueno lo que bien acaba

esto ha sido bien malo
Si malo es el comienzo
malo es el final
No se olvida el golpe en la disculpa
ni el grito en la caricia

Si malo fue comienzo
malo será final
Un retiro terminal de tu aire firme
un cultivo de sal te dejo al irme
Este partir es partirme
partida al llegar
entero al irme

Se ha compuesto la voz después de tanto grito

Ahora escarbo en los colores
me deslizo en lo alto
Si bueno es el comienzo
bueno será el final

Salgo a pasearme en la oscuridad perfecta
que antes tanto temía
Soy una aurora limpia
sobre tanta dicha negra
Un retiro terminal de tu aire firme
un cultivo de sal te dejo al irme
Este partir es partirme
partida al llegar

entero al irme.

30 de mayo de 2006

Viaje a los Sueños Polares.

Todavía despiertos, mirando en la misma dirección, no sentimos el frío y estamos los dos parados en el medio de
ese lugar que tantas veces me describiste con precisión. Todos esos árboles, viejos como el mundo, congelados,
simplemente viviendo, como vos y como yo.